
He jugado dos partidas con contrincante bieloruso. Tras la partida de Kyiv bajo las bombas y la de aquel ruso silencioso que no contestó a nada, tuve un contrincante bieloruso, también absolutamente callado. No sé cuales son las posibilidades de pedir partida en un servidor de ajedrez que opera en todo el mundo y me toquen esos tres países en tres partidas seguidas.
Al siguiente bieloruso, justo ayer, le pregunté en bieloruso. Y contesto rápidamente. Me he dado cuenta que en los países del este no veneran el idioma inglés como nosotros que tenemos una cruzada escolar para que se hable decentemente, con bastante poco éxito. Allá parece que pasa igual, si pregunto en inglés, los rusos y bielorusos, no contestan. Si uso su idioma, sí. Así que una vez más me debo a Google.
Le deseo buenos días al bieloruso y pregunto por su país, como está durante la guerra? Es alguien muy educado. Me contesta que en su país todo el mundo está en pánico (y eso que son aliados de Rusia). Me felicita por mi buen bieloruso, y se sorprende de que lo hable. Le contesto que google lo habla por mi. Dice, con cierto resquemor, que desafortunadamente el bieloruso no es popular en Bielorusia…No se atreve a decirme que está siendo substituido por el ruso. Yo le respondo que lo lamento, porque tanto el ruso como el bieloruso, cuando los he escuchado sin entender nada, me parecen fonéticamente hermosos. Volvemos a la guerra. Está desencantado. Los gobernantes han construido una guerra que sufre el pueblo. Pero, alguna vez no ha sido así? Estamos un rato despotricando sobre los estados y cómo abandonan a los civiles. Pero no se menciona en ningún momento por su parte la palabra Rusia, Bielorusia. Ni por supuesto se menciona Putin.
Tras la partida me desea un lindo día, ha sido muy cortés. Pero tiene miedo. Yo también y vivo mucho más lejos.
Sigo pensando en cómo hay un número desproporcionado de peones y cómo son prescindibles a ojos de los arquitectos de la guerra, cuando en una partida no lo serían jamás. Los peones son fundamentales en el ajedrez.
Como soy una jugadora bastante mediocre, me late el corazón cuando un peón se acerca a llegar a reina. Porque cuando un peón mío llega a la otra orilla del tablero, va a ser reina, no va a ser nada más. Una sola vez un contrincante llegó a mi orilla con un peón y pidió un caballo. Yo me reí, creí que se había equivocado, me vi con la partida ganada, y me dio el maté en el brillante movimiento siguiente. Era la pieza que necesitaba. Era mucho mejor jugador que yo, claro. Pero casi todos los jugadores, cuando un peón ha cruzado el azaroso tablero y el programa despliega las opciones de elección de pieza, pide Dama. Es un triunfo. La pieza más torpe pasa a ser la más poderosa. Y esa embriagadora sensación de poder hace que se puede convertir en un déspota. Que se olvide de haber sido peón.

Este niño tan precioso y desvalido, que parece querer ser abrazado, es un peón más que irá a la primera guerra mundial . Pero tranquilos, este sobrevivirá. Llegará a estudiar Bellas Artes, aunque con poco éxito, se interesará toda su vida por el arte. Además de su desdichada infancia en una familia pobre, con padre alcohólico y violento y una madre incapaz de defenderle y que tenía que sisar del salario semanal que su marido se bebía para alimentar a sus cinco hijos, tendrá toda su vida que esconder la vergüenza de su homosexualidad, que reprimirá como pueda, disimulándola mal muchas veces, en una Alemania que la perseguía, así como su pasado, puesto que ese padre alcohólico era además hijo ilegítimo, nunca reconocido, otra lacra. Hijo ilegítimo de una criada teutona, a la que dejó preñada y repudió un el joven judío, hijo de esa familia rica, donde la chica iba a fregar suelos.
Pero de algún modo, ese niño precioso, supo sobreponerse a todas las dificultades, y llegó a convertirse en una figura histórica que todos conocemos. O quizás se convirtió en una figura histórica porque no consiguió sobreponerse a nada. No lo sé. No sé dónde empieza la maldad. Quiero creer que en la falta de luz.

Hace tiempo me interesé por Alice Miller, psicoterapeuta, después de ver la Cinta Blanca de Haneke. Tiene varios libros publicados. Hablaba de la pedagogía negra Alemana, la violencia infantil, la que, según ella, creó a Hitler. Otro peón devenido en reina, contra todo pronóstico, porque Adolf era un infeliz hijo de Alois Hitler, un pobretón hijo natural de una criada ( y de un chico bien de la familia judía donde la moza servía). Alois era alguien muy violento, alcohólico, iracundo. Se bebía su sueldo semanal los domingos y la familia pasaba hambre. Solía ejercer una violencia física hacia su entorno familiar, incluido el perro, al que azotaba con una vara hasta que el animal no contenía su vejiga. Y con especial saña hacia Adolf. Le parecía más adecuado para sus palizas. Las recibía diariamente. Si su padre consideraba que había sido desobediente, le pegaba. Si venía contrariado del trabajo, le pegaba. Si se emborrachaba, le pegaba. Su hermana Paula llegó a decir:
«Era especialmente mi hermano Adolf quien empujaba con su obstinación a mi padre a la severidad extrema y recibía cada día una buena zurra».
Alguien ve en la foto del niño algún motivo para azotarle con una vara de madera?
No todo el mundo ha estado de acuerdo con la tesis de Miller que fue la infancia del Fuhrer la que tejió al psicópata que era. En aquella época las palizas de padres a hijos y otras violencias verbales y sexuales estaban normalizadas. Igual por eso, con bastante tranquilidad se enviaban los hijos de los otros a morir en trincheras y en campos de concentración. Tengo la sensación que en el tercer Reich no era Hitler el único que tenía animadversión a los judíos por cuestiones muy íntimas. Y que el pacto de Versalles había hundo a Alemania tanto en la miseria que muchos compartían sus aspiraciones expansionistas y de venganza hacia Europa.
Claro que yo sólo soy un peón, y mis opiniones y mi conocimiento son tan sesgados como los de cualquier otro peón.
Pero que Ucrania ha sido invadida por decisión de una única persona me parece evidente. Otro peón devenido dama.. Y que sus opiniones y construcciones mentales y sus decisiones dejan de lado lo que otros puedan sentir o pensar. Incluso sus más allegados. Por eso intimida incluso a su círculo más íntimo. De hecho en Rusia está prohibido sentir o pensar en contra del régimen. Si para quien ejerce de Dama en el tablero lo que sienten o piensan los otros no importa, ni puede haber diálogo, ni puede haber negociación, ni desde luego tiene ningún sentido votar (votar es una forma de expresar una opinión, un sentimiento), imagino que este inconveniente para que el régimen dure hasta 2036 mediante elecciones deben solucionarlo sobre la marcha, con votos que aparecen también sobre la marcha en el recuento. Si no importa lo que piensen o sientan los otros, si el aislamiento en uno mismo es tan absoluto, es imposible ponerse en la piel de otro individuo.
Si uno no es capaz de ponerse en la piel del otro, que importa que el otro muera, que mueran los que ama, que quede mutilado o pierda su casa y su medio de vida. La ventaja que tiene no ser capaz de entender al que tiene uno al lado es que los objetivos son más nítidos y los obstáculos que podrían entorpecer el camino hacia estos se allanan. Los ucranianos son fichas y si se van, mueren da igual. Del mismo modo que da igual que se mueran los soldados rusos.
Como a mi la atrocidad me sobrepasa y si entiendo el horror en Ucrania, igual que lo entiendo en Rusia que está dejando matar a críos sin instrucción militar a los que han ordenado disparar a jardines de infancia, sólo me queda preguntarme, y esto sí que no lo entiendo:
Qué quiere Rusia invadiendo Ucrania? Tiene un país con una diferencia entre ricos y pobres abismal, no hay trabajo y los sueldos son de 200€ al mes en el mejor de los casos (lo cual impide al ruso medio viajar por Europa, por ejemplo, sólo puede emigrar para trabajar y mejorar su vida aquí). Su sanidad es lamentable, su corrupción infinita. La esperanza de vida es cortísima comparada con el resto de Europa, por su dependencia al alcohol y al tabaco. Porqué se preocupa del concepto abstracto de Rusia (sus fronteras, su grandeza, su historia, que al parecer justifica la invasión ), en lugar de preocuparse por las personas que viven dentro de Rusia? Porque quiere volver a rusificar Ucrania?

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