La matanza de los inocentes

Fui una alumna retraída de un colegio católico, tirando a opusiano (era lo que había). Siempre me llenó de terror y de incomprensión que Herodes, celoso de un Mesías, celoso hasta sacar espumarajos por la boca, ante la negativa de los tres reyes magos a decirle dónde se encontraba Jesús recién nacido Rey de los Judíos, (que desfachatez, que el rey de los judíos era él, Herodes), decidió que matar a todo niño menor de 2 años era buena idea para proteger su corona. Por si acaso.

Siempre me estremezco delante de estos cuadros.

Cuando ya adolescente me volví descreída, y me pareció que gran parte de la Biblia eran patrañas sin fundamento. Más tarde, en la facultad de arquitectura de Barcelona, los extraordinarios profesores de estética me dieron opción a aprender que tras un mito suele haber un hecho concreto, quizás menor (o no), pero real que lo origina.

Y ya con la edad he aprendido que los los historiadores antiguos son importantes. Y que Flavio Josefo fue historiador judeo-romano en Palestina. Con una vida muy interesante Nacido en una familia noble judía, rica y de casta sacerdotal, lucho contra el imperio romano, fue hecho prisionero, luego esclavo, luego tuvo una revelación, Dios le habló y le dijo que a los romanos les había enviado él para castigar al pueblo judío y que luego Vespasiano sería emperador.

Resulta que acertó en esto último, consiguiendo la gracia de Vespasiano y pingües beneficios, y se dedicó, primero a luchar en el bando romano, traicionando a todo quisque, y luego a escribir las guerras judeo romanas y sobre todo y muy principalmente, a denostar a Herodes el Grande, a quien detestaba.

Y de entre todo lo que pudo contar (siempre mal), de Herodes I, que efectivamente mandó asesinar a miembros de su propia familia para conservar el poder y era un pájaro de cuidado, hay una laguna. Y eso que en muchos casos, las afirmaciones contra Herodes, sí eran una sarta de mentiras.

Resulta que no aparece nada en las crónicas de Flavio Josefo sobre una matanza de niños de menos de dos años. Y tiempo le hubiera faltado a Flavio Josefo, una sabandija,, para incluir una masacre contra niños y aún magnificarla para atribuírsela a Herodes si hubiera tenido el menor indicio. Así que se da por bueno que tal episodio fuera improbable, quizás no llego a ser. O quizás el pequeño número de niños menores de dos años en Belén, una aldea minúscula, hizo que se pasara por alto, Es un mito del que no conocemos base, aunque sí conocemos a Herodes, y hubiera sido muy capaz de hacerlo. Un mito, quizás basado en aquella orden del Faraón de matar a los reción nacidos varones judíos, de la que milagrosamente se salvó Moisés.

O quizás, además de mito neblinoso era una premonición, porque el pasado Sábado 7 de octubre Hamás entró a sangre en un kibutz de la franja de Gaza, y mató familias enteras, niños y niñas delante de sus padres.

Y entró en una tienda donde dormían 40 niños y bebés, no sé quien pudo haberlo hecho, no me lo explico, y desfallezco mientras tecleo esto, pero paso a cuchillo a todos los durmientes, menores de catorce, muchos menores de dos.

Herodes, hoy, otra vez.

El estado de Israel no será menos y ha dado a los palestinos de la franja de Gaza 24 horas para evacuar la zona que van a bombardear. A sabiendas de que es imposible mover dos millones de personas, civiles, niños, embarazadas, gente mayor y pequeña que llevan años sufriendo violencia, violencia de la que reniegan, Y saben que no es posible sacarlos de la ratonera de Gaza porque no hay donde acogerlos y las carreteras están cortadas o colapsadas. Y van a bombardear y mataran 40.000 niños menores de 14, muchos menores de dos. Atrapados sin poder huir.

Tan inocentes como los que dormían en la tienda del kibutz.

Ese capítulo del evangelio de San Mateo, sí, era una premonición. Murieron inocentes el sábado y moriran mañana, en Palestina, como siempre.

Que asco y que angustia siento, Dios mío.

Sinopsis de la historia de Palestina, de Nina Paley, animadora, artista gráfica. Cortesia de Pedro Azara. Espeluznante. Herodes no tiene bando.

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