Arquitectura tradicional en Ibiza V, el «sequer»

Sequer de can Tieta, con la variedad de mamotretos y enseres que aparecen cuando los sequers caen en desuso.

Hoy todos tenemos nevera en casa (ojo que no todos tenemos aire acondicionado, ni calefacción, ni bidé, ni televisión), y el objetivo de la nevera es no padecerpor no tener alimentos a mano. Que nos permitan sobrevivir (algo que en muchos casos damos por hecho, y no, no lo es).

Pues de la misma forma que hoy todos tenemos nevera, antes, todos tenían secadero. Más o menos evidente. Algunos secaban al lado de la casa, pero pronto se ideó un aparetejo arquitectónico para esa función.

Porque el «sequer», (que ahora todos nos imaginamos unos arquitos en algún lugar de la casa, y no siempre era así), era el electrodoméstico (sin el electro) que permitía deshidratar los alimentos y por tanto, conservarlos. No sólo alimentos para las personas, también para los animales, a veces se secaban algarrobas.

El sequer es una estructura, a veces algo precaria, que le aparece en la casa con mayor o menor gracia y que básicamente precisa de un cobertizo y un lugar donde extender algarrobas o almendras. O higos. O albaricoques. O colgar tomates, o colgar pimientos, maíz….las sobrasadas y los butifarrones eran un bien demasiado preciado para dejarse al viento y a la vista y habilidades escaladoras de los hijos de los vecinos, así que solían guardarse en la cocina, o en algún cuartito interior.

El «sequer», es, además, uno de los motores de crecimiento de la vivienda, ya que en caso de urgencia rápido se transforma en «casa de dalt» o en otra estancia y mientras se secan las almendras en la cubierta, que esto me lo he encontrado.

Lo que me llama la atención es la diversidad de formas y posiciones. Así como hay elementos que tienen morfologías muy similares, las liofilizadoras payesas tienen una variedad de formas y posiciones muy curiosa. Y muchas acaban convirtiéndose en un porche que da a la «casa de dalt», en una «casa de dalt» y que finalmente se cierra y queda como salita o como habitación, y otro «sequer» aparece en otra parte insospechada de la casa.

Sequer de casa recóndita, espero que hayan reparado la cubierta, foto tomada desde el camino.
«Sequer» de una casa particularmente bonita cuyo nombre omitiré, foto tomada desde el camino.
«Sequer» sobre acceso a «porxo», ya cerrado con climelit y convertido en un solvente espacio de la vivienda.
«Sequer» adosado a porxo y convenientemente elevado (muchas veces había una escalera de mano para subir a éste.
Desde la carretera de Corona, el «sequer» encima de uno de los arcos. Con columna divisoria.

Parece imprescindible, en el momento en que algo debe secarse, que el «sequer» esté cubierto, porque ahora también se nos olvida, pero la escasa pluviometría que tenemos ahora en Ibiza, no era tal 40 o 60 años atrás, y los chuzos de punta eran frecuentes antaño.

Por eso me llama la atención un elemento del que sólo he encontrado uno y agradecería que alguien me informara si sabe de otro:

El «sequer» de higos:

Secadero de higos.

Parece un pequeño talayot, es una plataforma en forma de herradura la cual se corona con unas piedras planas que salen hacia fuera, aparentemente, me dijo el propietario, para que las cabras no suban arriba. Igual que algunos muros de linde con caminos o vecinos. Aquí ya no quedaban muchas.

Y evidentemente como todos los que hemos secado higos en nuestra casa sabemos, en dos días de sol ardiente y harina están listos, lo que ocurre es que si mientras te cae un chaparrón, ya se puede correr a rescatarlos o se pudrirán.

Vamos que para secar higos en este «sequer», debes saber qué tiempo hará. Lo que sabían la mayoría de payeses.

Porque como leí en alguna parte, antes, una mala previsión meteorológica no era un fin de semana sin esquiar; era más bien varios meses de pasar hambre.

En fin, acabo de ver la última ofensiva de Israel en Gaza y me parece todo deprimente. Han bombardeado tiendas desgarbadas donde pernoctaban niños refugiados y sus familias, en una zona de Rafah. Han matado a 46 personas (de momento). Además de hambre, en la franja de Gaza se pasa miedo, terror y miseria. Los piratas que saqueaban Eivissa hace 1.000 años me parecen más humanos que Netanyahu. No sé.

En fin.

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