Arquitectura tradicional (y cutre) del movimiento moderno, Le Corbusier.

A esto que flota aquí le dedicamos un trimestre en la escuela de arquitectura e Barcelona. No entiendo demasiado porqué.

Creo que voy a aprovechar tres textos de whassap que me salieron a bocajarro el otro día en el chat de los colegiados de Ibiza; cuando algunos compañeros de viaje por Chadigarh, compartieron fotos de la inefable obra de Le Corbusier, que bien podían ser un parking en el Hospitalet o en algún extrarradio de los años 60. Puse en duda las bondades de la arquitectura de LC.

Y pareció que debí dar explicaciones. Haré corta y pega de lo que escribí a vuela pluma y corregiré erratas de teclado de móvil y lo expandiré un poco, así me servirá de entrada de blog, que voy corta de tiempo:


Le Corbusier, en adelante LC es un mal arquitecto, porque las personas y el medio le importan un pimiento. Solo le importa el reconocimiento que pueda recibir, figurar. Salir en la foto, como veremos. Es un tipo poco amable.

Además realmente se apropia de muchísima obra ajena y pone a trabajar a gente muy brillante (como Charlotte Perriand, que además la muy ingénua termina siendo amante de LC, el cual se atribuye todos sus diseños). LC tiene un estudio amplio donde ficha a personajes estupendos, como su primo, Pierre Jeanneret, Josep Lluís Sert, o Erwin Broner, que estuvo dirigiendo sus obras en Weissenhof, entre muchos otros.

Algún compañero comenta que quizás mi poca adherencia al maestro surge por su escasa ética.

Bueno, gran parte de su arquitectura me parece también bastante horrible. Pero cierto es que en unos artículos del País se mencionaba la posibilidad de retirar de algunos museos a personajes de moral tan dudosa como Picasso, maltratador.

Toda la vida explicando en la ETSAB que la tumbona era del Corbu, y es de Charlotte Perriand, mira tu. Estupenda para piernas cansadas.

Yo no me refiero a algo tan oscuro como el abuso sexual infantil. Me refiero entre otras cosas a narcisismo galopante del personaje y a como se atribuía sin ningún pudor obras ajenas (en un mundo sin internet y donde el valor de lo publicado en papel era sagrado). Se apuntó todo lo que hacía Charlotte Perriand sin un crédito a ella (bueno y a su propio primo, Pierre Jeanneret). Intentó ligotear con Eileen Gray obsesionado con ella y con su casa en Roquebrune, y antes de copiarla, (eso no es pecado), intenta seducirla. Ella tiene pareja, un muy joven historiador Rumano, Jean Baldovici, y es absolutamente libre, pero LC no le interesa. Pasa el tiempo y la pareja de Gray y Baldovici se rompe. Baldovici se quedará con la casa, pues ésta era un regalo de ella, que adinerada y aristócrata, compró un terreno en primera línea de mar y diseñó el delicado nido de amor.

Le Corbusier (casado con una señora con una cornamenta cervina) ve que la ocasión la pintan calva y algo cabreado, porque ella (Eileen) sigue sin hacerle caso, allana la casa de la propia Gray y pinta sus cutres murales encima de ésta. Sus murales son provocadoramente obscenos, muestran o simbolizan a Gray desnuda manteniendo relaciones sexuales con su una vez pareja. Su vagina aparece simbólica o hiriente en las paredes. Hace alusión a un hijo que no llegaron a tener.

Alguien entra en casa de Eileen y pintarrajea las paredes con obscenidades, diciendo que es un regalo

Y no contento con ello, se fotografía desnudo y vandalizando una casa que no es suya, y lo publica! Eileen Gray dirá que se siente violada, y con toda la razón. Luego fotografía los paneles pintados, cuidando bien de añadir en la foto la perspectiva de los espacios. Lo envía a las mejores revistas de arquitectura.

Todos atribuyen a Le Corbusier esa magnífica casa.

Y él no lo desmiente.

Roba a Eileen como robó a Charlotte. O más, porque Eileen no trabajaba para él.

Es tremendo, porque posa con la cicatriz, y chuleando a la cámara. Se debe creer que es sexy.
Alguien imagina encontrarse a un conocido tirado en la cama después de ensuciar la casa y pintar las paredes y que el tipejo diga que está haciendo un regalo?

La cantidad de obra de LC está hecha un poco a la manera de Edison, el super inventor, que en realidad tenía ingentes cantidades de colaboradores en nómina para producir, y que se zumba centenares de patentes a su nombre, el de él solito; y no hay inventor con tiempo para producir tanto. Es bastante evidente. Pues LC igual.

Pero bueno, podemos argumentar que al margen de su catadura, era buen arquitecto.

Pero es que tampoco.

He visto mucha obra de LC y no me parece tan maravillosa, mucha me parece directamente mala (con Picasso me pasa igual y con algún Rotko y con un montón de pintores que vi en la Thyssen…), construye a mayor gloria de si mismo y pontifica barbaridades. Me molesta mucho que hable de construir para el ser humano cuando su modulor excluye todo lo que no seta un señor de 1,80 y pico dejando de lado mujeres, niños y ancianos, (vaya porquería de modulor)

Luego está esa mania de tumbar los cascos antiguos para hacerlos más higiénicos. Como si la historia no importara o el tiempo no hubiera validado esos núcleos urbanos.

Una compañera muy acertadamente comenta en el chat que pocas mansardas hubieran quedado si se hubiera seguido el plan Voisin (demoler el centro de París, Notre Dame incluida, y edificar unos cuantos rascacielos en forma de cruz para que la gente viva dentro). No sé si da risa o miedo. Porque el tío iba en serio.

Propuesta de LC para en centro de París. Notre Dame ha caido, lo sentimos, estorbaba. Esas torres son de 20 pisos.

Al final consigue que le encarguen una ciudad de nueva planta que no sea París, que ya estaba cogida y los vecinos no quieren que tire las casas, mecachis.

Es en la Índia, Chandigarh.

Recuerdo a Enric Granell (por otro lado gran profesor) explicando sin el sarcasmo suficiente que la idea de LC era una ciudad con forma de hombre (como Mazinger Z) y para hacer el plano de Chandigar no se basa en las preexistencias, orientación , topografía y en la cultura india, sinó que pinte una ciudad antropomorfa con juzgados y administraciones en la cabeza, torso con vivienda con zonas verdes en los pulmones…

Me recuerdo a mi misma pensando en clase de introducción a la arquitectura “Que chorrada” y “que feo”. Pero nadie en la escuela criticaba a LC. Parecía que el primer esbozo de Chandigarh, estaba bien.

Y no.

Y Chandigarh deja mucho que desear, esas grandes avenidas por las que no transita nadie porque son idénticas a las de París, pero en París, sí llueve con frecuencia y está a una latitud que permite el paseo a cualquier hora del día (antes del cambio climático) y hay un clima continental, pero en la India el clima es otro, tropical, y los locales comerciales han terminado cerrando y los notarios y abogados ofrecen sus servicios sentados en mesitas a los pies del juzgado. Porque el tránsito entre los locales y los juzgados es insostenible para cualquier ser humano. Demasiado largo, demasiado sol, demasiado calor.

Por eso la ciudad está tan limpia en sus calles principales. No pasa nadie.

En la escuela de arquitectura me dijeron que este edifico me tenia que gustar. En fin.

Si Chandigarh no ha terminado siendo el espantoso esquema inicial, es porque había gente con sentido común a su alrededor (como su primo Pierre Jeanneret, que se chupó en exclusiva toda la coordinación y por tanto las decisiones de ejecución) y porque realmente una sola persona no puede abarcar algo tan enorme como la edificación de una ciudad. La necesaria intervención de otros arquitectos y agentes públicos suavizó el desastre.

Tiene gracia que el que LC no esté mejore el proyecto.

Pero es que cuando está, te pone a vivir en un lugar tan infame como una de sus Unités de habitación,

Sus unités son unos mamotretos donde se vive necesariamente en dúplex porque la gente no se hace mayor ni va coja; la ventilación cruzada es más bien escasa a pesar de dar a este y oeste; si estás en la sala de estar y quieres ir al baño tienes que subir o bajar escaleras, porque los dos baños están el la zona de dormitorios, en otra planta (que inteligente); las habitaciones individuales son churros de menos de dos metros de ancho y a las viviendas se accede por un pasillo sin a penas iluminación natural que sería las delicias de un director de cine de terror. La ventilación cruzada, que podría existir, resulta imposible por el galimatías que monta de puertas, baños, pasillos y armarios de la parte central que es oscura como la boca del lobo. Bienvenidos a la Unité.

Muy previsor LC dota el edificio de escuelas, guardería y servicios médicos. Y de una piscina ridículamente pequeña el la cubierta. Esos servicios nunca llegan a funcionar (esto si se nos contó) porque a la gente le gusta salir de casa y ver campo. No hace falta ser un genio para entender eso. El usuario validará los servicios usándolos o no.

Pero en la escuela de arquitectura se nos vendió el bicho como que estaba muy bien porque liberabas suelo y espacio verde. Igual que el plan Voisin. Nadie se atrevió a decir que estaba mal. Que demoler medio París es un crimen. Y que era un asco. Se nos dio información sin criterio, casi adoctrinando.

Aquí foto del maestro cortesía de Nuria Jaumà (es el de la izquierda) yo supongo que el de las gafas hubiera pensado la Unité con algo más de interés por los habitantes.

Y como no quiero terminar la entrada poniendo a parir al mentecato de Le Corbusier, y necesito terminar en positivo, pues me voy a Aalto.

Y me gusta Aalto porque es justo lo contrario que LC, le preocupa sinceramente el bienestar de sus clientes, no pontifica nada, su vivienda social es estupenda y valora muy mucho a sus parejas y las hace partícicpes de su trabajo, les da créditos, y lo mismo con sus colaboradores. y cada vez que he entrado en una vivienda de Aalto, me han entrado ganas de vivir en ella.

Tan ecuánime era Aalto que el pabellón finés que hizo con Aino Marsio, correspondió a un concurso público donde participaron decenas de arquitectos. Aalto, que era hiperactivo, entregó 2 propuestas. Aino Marsio sólo una. Las dos de Aalto quedaron primera y segunda y la de Aino Marsio tercera.

Aalto ganó el concurso pero incorporó a Aino Marsio a su equipo como coautora y recogió ideas de ella. El pabellón, es de los dos (en la escuela dijeron que era de él).

Alvar Aalto y Aino Marsio, trabajando
Alvar Aalto y Elsa Makiniemi, su segunda esposa, trabajando

Aalto, un gran tipo.

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