Arquitectura tradicional de Ibiza. Agua, es Broll.

Siempre me ha parecido que el agua marca territorio y es cierto que los asentamientos humanos se acercan a cursos de agua, por motivos evidentes.

Curiosamente, el mar también sirve para hacer buenos los asentamientos, siempre y cuando haya cerca un manantial o la posibilidad de hacer pozos suficientemente al interior de la costa como para que el agua que aflore sea dulce. Pero vaya, por lo general un manantial hace que florezcan aldeas y los asentamientos estratégicos que no tienen agua en sus inmediaciones, deben buscarla. Y si no, lo que le pasó Carcassone. Estrategia militar pura y dura.

Y hay quien busca agua haciendo pozos con tanta suerte que consigue encontrarla a través de un pozo artesiano. Esto es un pozo que perfora estratos impermeables hasta llegar a uno que confina un líquido, generalmente agua, que es un tesoro. Podría ser petróleo, pero en Ibiza es agua.

El petróleo de Eivissa me dicen que son los turistas. Puede que sí, porque contaminar contaminan igual. En fin.

Los estratos que confinan el líquido, agua, cuando no son horizontales o muestran alguna curvatura relativa al plano horizontal, hacen que el nivel del suelo en algún punto esté más bajo que el del propio líquido de forma que la perforación hace brota el agua del suelo, por la presión del líquido que se encuentra más arriba del nivel de la perforación.

Aquí unas imágenes que lo hacen más comprensible.

Tal nació el pozo de Buscastell, en un valle amable de Sant Antoni.

Y muy sabiamente los árabes que entonces poblaban la isla hicieron unas arquitecturas de acequias, terrazas de cultivo y canales para irrigar una de las zonas más fertiles de la isla.

Me paseé en invierno y disfruté de las ranas y del verde, y del correr del agua.

Es Broll tiene una capacidad de riego variable, los acuíferos menguan o crecen según llueva menos o más, y el alcance del caudal con la sequía es más escaso, pero durante años ha saciado cultivos a una franja de más de 4,5 kilómetros y ha abrevado una quincena de safareigs .

Hoy las acequias hacían cantar el agua y os comparto sus imágenes.

Me documentaré para seguir, un regante anónimo pero arquitecto en el Consell d’Eivissa, así que fácil de identificar. me ha recomendado un libro de Felip Cirer.

Si uno se acerca al borde se puede ver el nivel del agua, a dia de hoy bastante profunda, aunque aún suficiente para surtir acequias, y las marcas del agua a apenas 20 cm del borde del pozo. Así que este canal aparentemente era un rebosadero de tiempos en los que aquí llovía de verdad.

Las acequias son de piedra viva o de obra, como esta de bloque, que quien iba a decirlo, es la mar de mona.

Continuará.

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