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Tiene un aire a Darth Vader aquí. se prodiga mucho en fotos con casco. Parece un chiste, pero, casualmente he encontrado la arenga de Patton a los suyos el día del desembarco de Normandía. Unas tropas inexpertas que debían servir de refuerzo en caso de victoria. Es rancia, machista, egocéntrica y mentirosa.
La arenga parece que es famosa, yo la he encontrado en la Vanguardia, y se ve que da lustre a la película homónima del general.
Patton era un tipo curioso, que mira por donde, no murió en batalla, y eso que le gustaban tanto. Bueno, quizás sí. De hecho varias veces a su decir. Según su versión, el llevaba siendo militar un montón de sus vidas. Las que recordaba, seis nada menos, a saber: Cavernícola persiguiendo mamuts, (lo consideraba guerra); Soldado griego hoplita, luchando contra los Persas de Ciro, repitió de soldado griego en el asedio de Tiro de Alejandro Magno, así que participó en las guerras púnicas; recordaba haber sido legionario Romano en las Galias, con Julio César, sin mencionar batalla alguna, sería una vida más tranquila; hasta aquí soldado raso. Pero con el devenir de la reencarnación ya en la edad media, en el sXV, cosa de un milenio y pico largo después de su vida de legionario, con la experiencia sumada, fue un caballero inglés en la Batalla de Crecy, un clásico Inglaterra-Francia, ojo, y ahí ganaron los ingleses y quien iba a ser PAtton ya no era un soldado raso, era un jinete. Siguió ascendiendo hasta llegar a Mariscal con Napoleón. Y culminó su viaje en el tiempo en la segunda guerra mundial como General de los Estados Unidos. Él modestamente, insinuaba que había sido Aníbal Barca.
Como alguna vez me he interesado por el tema de la reencarnación y el budismo, y tiendo a profundizar en lo que me interesa, aprendí que casi todas las corrientes religiosas (o espirituales, no es lo mismo), que consideran la reencarnación, lo hacen desde un punto de vista del aprendizaje. El alma debe aprender en su viaje.
Debe aprender compasión, generosidad, debe aprender a ser más justo, a no herir ni a hacerse daño a si mismo. A respetar, a entender. A tolerar al distinto. Debo decir que se crea o no en la reencarnación, la filosofía de mejora que lleva aparejada, es edificante.
Y efectivamente en Patton hay una evolución, de hombre del paleolítico a soldado raso varias vidas hasta ascender, culminando en personaje histórico. Su aprendizaje se parece un poco al de un estudiante que viaja a Londres con la intención de aprender inglés, se pone a trabajar en una pizzeria Napolitana de tres generaciones y termina aprendiendo un italiano perfecto. Lástima que no fuera el objetivo de su viaje. Corto y pego la arenga a sus chicos de la segunda guerra mundial, y comento lo que me impresiona. Por si los créditos, la publicaba hoy La Vanguardia en un artículo que me ha dejado boquiabierta
«Sentaos.
”Quiero que recordéis que ningún bastardo ganó jamás una guerra muriendo por su patria. La ganó haciendo que otros estúpidos bastardos murieran por la suya.
Comienza fuerte, Asume que la carne de cañón de enfrente es igual de rastrera que la de sus tropas, solo que más estúpida.
«Muchachos, todas esas historias de que Estados Unidos no quiere combatir, que quiere quedarse al margen de la guerra, son un montón de mierda. A los americanos, por tradición, nos encanta combatir, todo verdadero americano ama el acicate de la lucha.

Aquí Forrest Gump, disfrutando de una excursión con spa con su regimiento en el sudeste asiático, buscando a un tal Charlie. Que guay es la guerra. Algo de razón tiene. A los Estados Unidos les encanta la guerra y vender armamento. De hecho desde 1950 han estado involucrados en guerras casi ininterrumpidamente. Rompo un lanza por Trump,el primer presidente en años que no entró en guerra contra nadie. Eso sí, sus guerras tienen algo en común. Desde las que libraron contra los nativos americanos en su casa, jamás una guerra en que participe Estados Unidos se ha librado en territorio de Estados Unidos. Ellos patean el culo a los extranjeros en el extranjero. Y así ven mundo.
«Cuando erais niños admirabais a los campeones de canicas: al corredor más veloz, a los ases del fútbol americano, a los boxeadores más recios. Los americanos aman al ganador y no toleran al perdedor. Todo americano juega siempre para ganar y yo no apostaría el pellejo por alguien que, perdiendo, disfrutase
Aquí muestra una dosis importante de baja autoestima. Se está describiendo, sólo valora la fuerza física, no menciona ninguna capacidad intelectual. De hecho fue un estudiante bastante mediocre; no fue por falta de inteligencia, sólo tenía una dislexia no diagnosticada. Así que acomplejado estaba. Sus héroes infantiles, son los que reciben reconocimiento. Un reconocimiento que buscará él toda la vida. Los logros que admira son únicamente hazañas físicas. O eso o se cree que los chicos que tiene delante son imbéciles.
«Por eso los americanos nunca hemos perdido ni perderemos una guerra, porque la sola idea de perder nos da náuseas. Una batalla es la competición más trascendente en la que un hombre puede participar. Saca todo lo bueno de su interior y purga lo malo.
Va mal de historia Patton, perdieron en la ocupación de Nicaragua entre 1912 y 1933, mientras, los mejicanos Villistas en 1917 les dieron para el pelo. Fue la primera campaña de Patton, y Estados Unidos perdió y volvió a casa con el rabo entre las piernas. A Patton le dieron un zasca los mejicanos, con sus pocos medios, a la primera de cambio. Además supongo que invocó a lo que vino después, porque Vietnam, Camboya y Líbano fueron batacazos estrepitosos. Pero nada, que quizás cree que los chicos que tiene delante no leen historia. Igual tiene razón. Patton miente. Todo el rato.
«No todos vosotros moriréis. Sólo el 2% de los que estáis hoy aquí morirá en un gran combate. No se debe temer a la muerte. Con el tiempo, la muerte le llega a todo hombre. Y todo hombre siente temor ante su primera batalla. Si dice que no es un maldito mentiroso.
There’s safety in numbers, dicen los ingleses. Sí, del mogollón mueren pocos, pero al que le toque se muere al 100%, del todo, y lo entierran entero sus deudos, si es que les devuelven el cuerpo. Y ese dos por ciento no sé de dónde lo saca, porque en la primera guerra mundial murieron el 95% de los soldados serbios, muchos no tenían ni 20 años. Claro que la muerte llega con el tiempo. Pero hay una sutil diferencia entre morir a los 20 dejando vivos a tus padres y abuelos o a los 90 dejando a tus hijos y nietos. Este hombre tampoco iba bien de mates. O daba poco por el sistema educativo estadounidense. Dice una verdad. La única de momento. Se tiene miedo.
«El verdadero héroe es quien lucha aun cuando tiene miedo. Hay quienes superan su miedo en un minuto, otros en una hora y algunos en días. Pero el hombre de verdad jamás dejará que el miedo gane a su honor, su sentido del deber a la patria, a su hombría.
A mi los conceptos de honor, patria y hombría, me vienen grandes. Me gustaría que alguien los definiera. Patton se paseaba con dos pistolas al cinto, para causar efecto. Hombría. Hay quien se compra un Ferrari. Hombría.
«A lo largo de toda vuestra maldita carrera en el ejército, vosotros, muchachos, habéis estado echando pestes contra lo que llamáis la maldita instrucción. Pero eso, como todo lo demás en este ejército, tiene un propósito bien definido: garantizar obediencia instantánea a las órdenes y generar un estado de alerta.
Aquí al menos es sincero. Quiere que no piensen, que no cuestionen, que obedezcan. Justo lo contrario de lo que intento inculcar a mis hijos. Supongo que por estado de alerta se refiere a estrés crónico.
«Ese estado de alerta debe ser inculcado en cada soldado. No doy dos centavos por el hombre que no está siempre en puntillas de pie. La maldita instrucción os ha vuelto a todos veteranos. Ahora estáis listos. Un hombre no puede bajar la guardia un segundo si pretende seguir respirando al minuto siguiente. Porque si lo hace, algún hijo de puta alemán se le escurrirá por la espalda y le encajará por la cabeza un saco de mierda.
Sí, se refiere al estrés crónico. Y vuelva a mentir, porque no hay ni un veterano en sus filas, de haber habido batalla, esos chicos que tiene delante temo que serían carne de cañón. Eran críos sin experiencia. Pero eso, cuándo ha importado?
«Hay cuatrocientas lápidas blancas y bonitas en Sicilia, todas por culpa de un solo hombre que se quedó dormido en su puesto; pero son lápidas alemanas, porque nosotros dimos con el bastardo antes que su oficial.
Aquí ya empieza a ser repugnante, porque obvia que esos soldados, del bando contrario, eran personas. Bueno. Quizás lleva ya un rato.
«Un ejército es un equipo: vive, come, duerme y lucha como un equipo. Todo ese asunto de la heroicidad individual es un montón de mierda. Los bastardos que dice eso saben tanto del verdadero combate como saben de follar. Y tenemos el mejor equipo, la mejor comida y equipamiento, el mejor espíritu y los mejores hombres del mundo. ¡Dios! Si casi compadezco a los pobres hijos de perra que tendrán que hacernos frente
Apela a las habilidades sexuales de sus soldaditos para que hagan piña y rueden como una máquina bien engrasada. Y sospecho que tiene miedo de que algo no salga bien si el enemigo está fuerte. Porque la tropa que tiene delante no le inspira demasiado. Eran todos novatos. Ahora creo que viene lo mejor.
«No creáis que los héroes son como los de los de libros de aventuras. Todos y cada uno de vosotros desempeñáis una tarea vital en el ejército. Jamás desistáis. Jamás penséis: ‘mi puesto es intrascendente’. ¿Qué pasaría si un conductor de camión decidiera de repente que le asusta el zumbido de las balas, se pusiera amarillo y se arrojara de cabeza al arcén? El bastardo cobarde podría decirse a sí mismo: ‘¡Al diablo! No echarán uno solo de menos ¡Somos miles!’.
”Pero, ¿qué ocurriría si todos pensaran así? ¿Dónde demonios estaríamos ahora? ¡No, maldita sea, un americano jamás piensa así! Cada hombre cumple su deber, sirve al todo. Los de suministros son necesarios para pertrechar las armas y la maquinaria de guerra para seguir adelante. Los de intendencia son necesarios para traernos la comida y la ropa, porque adonde vamos no hay ni siquiera una mierda que robar.
Si todos, TODOS, de todos los bandos, pensaran así, creyendo que la guerra es una gran estupidez y una lucha de egos por la que mueren inocentes de todas las condiciones, si todos vieran la absurdidad y no se alistaran, No habría guerra. O la guerra la libraría Patton a bofetadas contra Hitler. Ellos solos. Los soldados alemanes tenían padre y madre también. Y Patton llegó a decir que EEUU se alineó en el bando equivocado. Por cierto, ¿eso de «Cada hombre cumple su deber, sirve al todo«, no es un poco comunista?
«Hasta el último hombre de las cocinas tiene un deber que cumplir, incluso el que hierve nuestra agua para prevenirnos de la diarrea. Todos y cada uno de los hombres debe pensar, no sólo en sí mismo, sino también en el camarada que lucha a su lado. No hay lugar para cobardes en el ejército. Los mataremos como a moscas. Si no, volverán a casa y procrearán más cobardes. Los valientes procrearán valientes. Matemos a todos los cobardes y tendremos una nación de valientes.
Gloriosas sus últimas frases, porque Hitler pensaba exactamente igual.
«Uno de los hombres más valientes que conocí en la campaña de África estaba subido a un poste de telégrafo en medio de fuego cruzado, en la carretera de Túnez. Me paré y le pregunté qué coño estaba haciendo ahí arriba, bajo ese fuego. Él respondió: ‘Reparando el cable, señor’. ‘¿No es un poco arriesgado hacerlo en este momento?’, le dije. ‘Sí, señor, pero hay que reparar el maldito cable’. Le pregunté: ‘Esos aviones bombardeando la ruta, ¿no lo distraen?’. Y él respondió: ‘No, señor. Pero usted sí’. Ese era un verdadero soldado. Un hombre de verdad. Un hombre que consagró todo a su deber, sin importar lo aparentemente insignificante que pudiera ser su labor.
No les explica a los soldados que generalmente se entra en combate bajo el efecto de las drogas. Esto lo hacían los berseher vikingos, los hoplitas griegos, los guerreros africanos….Porque es difícil ir a que te maten y a matar con entusiasmo. Concretamente les iban a dar (sin que lo supieran) Benzedrine, una anfetamina que magnifica agresividad y confianza. Te vuelves loco, ignoras el peligro. Te subes a un poste de telégrafos en el fragor de la batalla. Haces lo que jamás harías si estuvieras sereno. Pero estás drogado. Y ni siquiera lo sabes. Esa pastillita que te dan son vitaminas.
«Y deberíais haber visto a los camiones en la ruta a Gabes. Aquellos chóferes magníficos. Días y noches conduciendo por las malditas carreteras, sin parar ni desviarse, con proyectiles estallando a su alrededor. Muchos condujeron 40 horas seguidas. Lo lograron a base de buenos cojones americanos. Y no eran soldados de combate. Pero eran soldados trabajando, con una labor que cumplir. Sin su trabajo en equipo hubiéramos perdido la batalla. Todos los eslabones de la cadena tiraron a un tiempo y para hacerla irrompible.
La benzedrina los podía tener sin dormir y combatiendo durante 10 días. Lo de las 40 horas seguidas conduciendo no es nada. De los efectos secundarios en el sistema nervioso, ni hablamos.

Benzedrina especial pilotos. Vuela lo alto que quieras. Prospecto médico. «Por supuesto, todos queremos volver a casa. Queremos acabar con esta guerra. Pero no se puede ganar una guerra sentados. La forma más rápida de acabar esta guerra es ir a por los bastardos que la empezaron y barrerlos del mapa. Cuanto antes los hagamos, más pronto regresaremos. El camino más corto a casa pasa por Berlín y Tokio. Así que no os detengáis. Cuando llegue a Berlín, yo personalmente mataré a ese burócrata hijo de perra de Hitler, igual que mataría una víbora.
A Hitler lo quiere matar él, que quiere hacer historia. Alguien modesto. Tiene gracia que luego diga que no estaban en el bando correcto…supongo que por los rusos. Llegó a proponer una vez finalizada la guerra que se armaran las SS capturadas y se lanzaran contra Rusia. Como carne de cañón. O quizás estaba convencido de que los soldados alemanes eran tan idiotas que capturados lucharían contra Rusia al servicio de Estados Unidos igual que lo hacían para la Alemania nazi. En fin.
«Cuando un soldado se pasa todo el día en una trinchera, tarde temprano un alemán lo hallará y lo ensartará. Al diablo con esa idea. Mis hombres no cavan trincheras. Las trincheras sólo retrasan la ofensiva. ¡Moveos! Os quiero avanzando. Y tampoco deis tiempo al enemigo para cavar las suyas. Vamos a ganar esta guerra, pero sólo la ganaremos luchando y mostrando a los alemanes que tenemos más agallas de las que ellos tienen y tendrán.
Les llama a ser blanco de tiro de los alemanes si es preciso. Ya corregirá eso del 2% de bajas. Total, quien se va a acordar puesto de benzedrina.
No sólo vamos a dispararles, nuestra intención es arrancarles las tripas y usarlas después para engrasar las orugas de nuestros tanques: vamos a matar a esos malditos teutones a cien por metro. Cuando los proyectiles estallen a vuestro alrededor y al limpiaros la suciedad de la cara os deis cuenta de que no es suciedad, sino la sangre y las entrañas del que hasta hace un momento era vuestro mejor amigo, entonces sabréis qué hacer. No quiero recibir ningún mensaje que diga: ‘Estamos manteniendo nuestra posición’. Nosotros no mantenemos una mierda. Que la mantengan los alemanes. Nosotros avanzamos constantemente y no estamos interesados en sostener nada salvo al enemigo por las pelotas. Lo agarraremos por los cojones y le patearemos el culo sin respiro.
Siento nausea así que no voy a comentar esto. Rommel sentía respeto por su enemigo. Patton no.
Nuestro plan de operaciones es avanzar y seguir avanzando sin importar si tenemos que pasar a través o por debajo del enemigo. Perforaremos su posición como la mierda pasa por el agujero de una lata.
Los alemanes son la lata y los soldados americanos ya habéis oído qué son. Este hombre no controla su subconsciente.
No faltarán las quejas de que estamos exigiendo demasiado a los nuestros. Me importan un carajo esas quejas. Una onza de sudor salvará un galón de sangre. Mientras más duro empujemos, más alemanes mataremos. Mientras más alemanes matemos, menor número de los nuestros morirá. Más avance significa menos bajas. Quiero que todos recordéis esto.
A mi me parece lo contrario, hacer avanzar a soldados que jamás han entrado en combate y con escasa instrucción me parece considerarlos carne de cañón. Pero no soy yo militar, lo tengo claro.
Mis hombres no se rinden. No quiero oír de nadie bajo mi mando capturado a menos que sea por haber estado herido. Incluso si está herido, todavía puede seguir peleando. La clase de hombre que quiero bajo mi mando es como la de ese teniente de Libia, que teniendo una Luger apuntada contra el pecho, se arrancó el casco, apartó el arma hacia un lado con una mano y reventó el casco en la cabeza al enemigo. Luego se arrojó a por el arma y mató a otro alemán. Todo el tiempo con una bala alojada en un pulmón. ¡Ahí tenéis un hombre de verdad!
Que horror. Que horror todo.
Recordad, muchachos, que vosotros no sabéis que yo estoy aquí. No haréis ni una sola mención de esto en vuestras cartas. Se supone que el mundo no debe saber qué diantres me pasó. Se supone incluso que yo no debo estar en Inglaterra al mando de este ejército.
Ah! Bueno, que él no entra en combate, no está en Normandía. Que está en misión secreta. Pues nada, a matarse los otros. Él es un estratega. de hecho, al contrario que su admirado Julio César, no se aloja con sus tropas en tiendas. El siempre busca un lujoso hotel cerca de la zona de contienda, y va y viene en un lujoso coche cada día. Es un precursor del teletrabajo, un adelantado a su tiempo.
Haced que los primeros bastardos en enterarse sean los malditos alemanes. Un día, quiero que se caigan de culo y digan: ‘¡Ach, está de vuelta el maldito Tercer Cuerpo y ese hijo de puta de Patton!’. Queremos desatar el infierno, limpiar este desaguisado y proseguir cuanto antes a por esos japos que mean morado antes de que los malditos marines se lleven todo el mérito.
Pero si él no está en Normandía!. ¿Por qué dirá que los japoneses miccionan color violeta? ¿Qué le pasa con los marines? ¿Algún complejo? ¿Poco reconocimiento en la infancia y mucha exigencia? Sus padres le enviaban a West Point mensualmente el equivalente a un par de anualidades de salario medio norteamericano, para sus gastos, una minucia, y hay cartas de él alumno pidiendo a su familia que enjabonara un poquito a sus instructores.
”Hay algo magnífico para vosotros, muchachos, porque podréis decir una vez que haya acabado la guerra y estéis de vuelta en casa que habéis estado aquí. Podréis estar agradecidos que, dentro de 20 años, cuando os halléis sentados al calor de la lumbre con vuestro nieto en la rodilla y os pregunte que hicisteis en la Segunda Guerra Mundial, no tendréis que toser, cambiarlo de rodilla y decirle : ‘Bueno, tu abuelito paleaba estiércol en Luisiana’. No señor, lo podréis mirar fijo a los ojos y decirle: ‘Hijo, tu abuelito sirvió en la Segunda Guerra Mundial con el gran Tercer Ejército y con un maldito hijo de perra llamado George Patton’.
Estoy de acuerdo con la última frase. Lo que creo que puede llevar aparejado estrés postraumático.
”Bien, ahora, hijos de perra, ya sabéis cómo pienso. Estaré muy orgulloso de dirigiros en esta lucha, muchachos, siempre y en todo lugar. Esto es todo.”
Bueno, ser hijo de perra para Patton es bueno. Y deja claro que el no va matándose por ahí, el dirige la operación.
Patton murió en 1945 en un accidente de coche (que el no entraba en combate). Después de decir que la siguiente guerra sería contra los rusos, y que costaría millones de vidas. Los rusos eran los peores. Eran tremendos, Eran peores que los alemanes.
Decía que me interesé en su día por la reencarnación y en su momento, alguien me recomendó a Brian Weiss. No me gustó demasiado literariamente, pero hubo algo que sí me pareció muy pedagógico. Y si non e vero, e ben buscato. Cada uno se reencarna en lo que rechaza injustamente de su entorno. Y eso está bien, me gustó. Contaba la historia de una judía que anteriormente había sido oficial de las SS. Da igual la fe que se tenga en la doctrina, como mecánica para ponerse en la piel del otro y entenderle, es muy buena.
Patton tuvo una progresión impresionante en la jerarquía militar. Cazador. Soldado Griego. Macedonia conquista Grecia Soldado Macedonio; El imperio macedonio es dominado por el Imperio Romano. Soldado Romano en las Galias. Soldado, Caballero. Mariscal. Es difícil superar lo de general.
Siempre se puede ser Zar de todas las Rusias. Tendrán maneras distintas, pero su amor por la guerra y su nula empatía es el mismo. Eso sí, en cuanto a táctica de combate ha perdido bastante. Tendré que buscar un candidato más probable.

Vladimir en 1958 con su resiliente madre. 6 años. Que narices falló ahí.
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Mi núcleo familiar se compone de un padre amantísimo, dos niños sanos y hermosos y yo. Sucede que nuestro retoño menor ha mostrado reticencia hacia la lectura por un problema ocular, así que para inculcar afición a la lectura (y de paso mejorar el movimiento del ojo, que leyendo se ejercitan muchos músculos sutiles), el amantísimo padre ha traído orgulloso, varios incunables que solía leer él a mediados y a finales de los 80 y principios de los 90. El conjunto incluye varios Asterix, a Mortadelo y la obra cuya portada ilustra esta entrada.
Lo ha traido y ha recalcado que es un libro que leyó muchas veces y ha cantado sus virtudes. No me ha quedado nada claro qué virtudes eran porque cuando iniciaba el elogio del libro yo le he dicho que vaya porquería, que un libro que intenta sintetizar lo mejor de la historia y descubrimientos del género humano y que lo hace esquematizando épocas de tal guisa: «Grecia», «Roma y la edad Media» (así, todo junto, si es casi lo mismo, y de paso le cabe en ese capítulo Jesucristo, que ni era romano ni vivió en la edad media), » Renacimiento» , «Edad moderna», «Ilustración y revolución francesa» y «Siglo XX». Y se titula «Grandes hombres» y es literal, Y obvia todo lo demás, pues muy bueno no parece.
Dejemos de lado que para el autor de este libro la historia de la humanidad no incluye África (pobres, no tienen grandes hombres, ni arte, ni música, ya se sabe, el jazz era de los blancos, el primer calendario solar, las primeras lenguas, nada, Àfrica no es la cuna de la humanidad, no hombre), ni Asia (no inventaron ni la pólvora, ni la brújula en el s. II, ni la imprenta en el 105 d.C., más de mil años antes que Gutemberg, ni el ábaco, no, que va), ni nadie que no esté en Europa y/o en el continente americano, naturalmente de ascendencia europea, los indios ¿qué habrán hecho de bueno? Si ya lo decía Felipe, Duque de Edimburgo, que en paz descanse.
Lo que me ha sacado de quicio, a parte del eurocentrismo, es que el libro que sintetiza los personajes más importantes de la humanidad, enumera exclusivamente hombres blancos. . Mi marido, de 45 años, se ha quedado mudo, hasta hoy no se había dado cuenta que el libro que tanto amaba en su infancia es un burdo panfleto.
Me he reido, me he cabreado y le he prohibido a mi hijo pequeño leerlo. Mi marido (ojo que es feminista de verdad) no salía de su asombro porque hacía tiempo que no lo hojeaba y casi le extrañaba mi observación. Le he pedido que buscara a ver si entre sus páginas estaba Hipatia de Alejandría, ya que estaban Platón, Periklés, Fidias y Pitágoras. Por estar, estaba hasta Homero que probablemente jamás existió, pero mira, es mejor considerar a un hombre inexistente que a una mujer de carne y hueso.
Le he pedido que buscara a ver si Marie Curie, con dos premios Nobel, aparecía, no sé quizás Margaret Hamilton, la matemática que hizo toda la calculería para que Neil Armstrong pusiera el pie en la Luna.

Aquí Margaret Hamilton con los bloques de programación necesarios para que tres señores vieran la Tierra desde la Luna. Picados por ella. Poca cosa para los autores de «Grandes hombres». No sé, es que se me ocurren montones de ejemplos notables, Rosalind Franklin, a quien le robaron clamorosamente el descubrimiento del ADN; Ada Lovelace, madre de la informática; Hildegarda de Bingen, mística intelectual con profusos escritos sobre la naturaleza; Artemisia Gentileschi, multitud de obras de la cual se atribuyeron Boticelli durante años (debían ser buenas, si se las colocaban a Boticelli, no?); Hanna Arendt, escritora y filósofa fundamental del s XX…La lista es extremadamente extensa.
Da igual, estas chicas son poca cosa para el autor del libro.
Peor, repaso entre la selección del autor de hombres blancos heterosexuales que retratan a la humanidad y me encuentro con Pablo Picasso, que tenía una relación sumamente edificante con las mujeres; con Sigmund Freud, que consideraba que teníamos un problema porque claro, no tenemos pene, y es una cosa que queremos, claro, cómo vamos a vivir sin él, no tener pene es un problema; benefactores de la humanidad de la talla de Napoleón Bonaparte, máquina de hacer la guerra y como hemos mencionado en este blog un par de veces, de mandar matar a los hijos de los otros por la patria.
Y Lenin. Sí Lenin, ese que junto con Stalin definió los soviets y le dió la península de Crimea a Ucrania porque en ese momento le venía bien y él era bueno pensado en qué fronteras debían tener los territorios, ya hemos comentado aquí que era una gran idea porque los soviets conformaban la URSS y la URSS era un invento muy maravilloso que iba a durar para siempre. Indisoluble URSS. Gracias Lenin por esta Ucrania libre de conflicto que tenemos ahora.
Horrorizada tras el listado de personajes (Eh, con algunos me llevo bien, Da Vinci es un genio, eso es indiscutible, y Darwin además de genio, fue un héroe). miro quien es el autor del engendro.
Y ahí sufro un revés tremendo. Me quedo en Shock. El autor del panfleto simplón es un autor que he leído y disfrutado.
«Lo bello y lo siniestro».

Este libro es bueno. Pero lo voy a releer con otra perspectiva… Y lo peor de todo, es que este autor, dió clase en la escuela de arquitectura donde yo estudié.
No puedo entenderlo. Como alguien que es capaz de hablar de teoría del arte y de ser tan preciso y de tener una prosa tan estupenda, publica algo tan cutre como «Grandes Hombres». Porque he buscado y no he visto nada parecido a «Grandes Mujeres» en su bibliografía. Sé que estaba casado con una arquitecta. Entonces, ¿por qué esta visión tan sesgada? ¿Por qué no un libro compensatorio o al menos igualitario? ¿Por qué no mencionar a nadie que no sea un hombre en las biografías de sus elegidos? Pitágoras estaba casado con una matemática notable, Téano, pero no se menciona. Cuando se habla de Lincoln, se menciona a George Washington, Alexander Hamilton y Thomas Jefferson. Cuando se habla de un pintor, se habla de sus contemporáneos, pero siempre son hombres, se menciona a Sócrates cuando se habla de Platón, se menciona a Copérnico cuando se habla de Newton.
La única mujer que se menciona es Beatriz, objeto de amor de Dante. Y quiero recalcar que utilizo la palabra objeto por algo.
Cuando íbamos a clase a la escuela de arquitectura, y vaya por delante que nunca le tuve como profesor, ¿Qué esperaba ese señor de nosotras? ¿Éramos seres humanos levemente inferiores, menos dotados para la práctica de la profesión que nuestros colegas con cromosoma Y?
Porque el disparate de libro que tengo al lado no lo ha escrito un cuñado de bar, lo ha escrito un doctor en filosofía.
Me recuerda a la Biblia. Se hacen censos y genealogías de familias bastante extraños porque se mencionan hijos y padres y patriarcas sin que haya rastro de mujeres. ¿Paren y amamantan los hombres en el antiguo testamento?
Se pregunta una como se reproducen.
Me recuerda a este catálogo que Ikea sacó para clientes ultraortodoxos en Israel. Ni una moza.

Pues «Grandes Hombres» de Eugenio Trías, tiene la misma calidad literaria que esto de aquí. Me pregunto si los judíos ultraortodoxos machotes son así de solícitos con sus retoños. Sospecho que no. -
Esta entrada será corta, y sobre todo trata de la comprensión lectora de Moisés, y en general del pueblo de Israel en la época antigua.

Tablas de la ley. he leído en alguna parte que eran de zafiro y que estaban escritas por las dos caras.
Hay algo de Moisés que me inquieta. Tras la huida de Egipto en una de estas ocasiones en que se encuentra con Dios (que si uno se lee el Éxodo y Números, le pasa a todas horas), escapa, de algún modo al Monte Sinaí a comunicarse con Dios, parece que más profundamente.
Sube 40 días con sus noches al monte Sinaí, y ojo que esta vez avisa de que nadie debe acompañarle, y que ni vacas ni bueyes debe haber por ahí. Que no se acerque ningún espía a escuchar que habla con Dios, que esta vez le convoca en la cima de una montaña. Y como sabéis todos los que tengáis una edad y hayáis ido a un colegio concertado religioso, como yo, vuelve del monte Sinaí con las tablas de la ley. Las tablas de la ley contienen unos mandamientos, algunos muy sabios y necesarios, otros quizás menos, porque dejan bastante que desear en lo que a equidad se refieren, sobre todo en la versión bíblica. Corto y pego.
- Amarás a Dios sobre todas las cosas. (Esta parte parte en el original era bastante más prolija y refería a construcción de ídolos. Curiosamente en las diversas iglesias cristianas, los santos, y especialmente María, llegan a un nivel de devoción que se equipara al máximo. Me gusta María.)
- No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano. Esta nunca la he entendido. Que significa «tomar en vano», porque a mi me parece que en la historia religiosa se toma ese nombre en vano constantemente, para justificar muchas veces barbaridades. Como las cruzadas, que se hacen en nombre Dios y terminan costando vidas inocentes.
- Santificarás las fiestas. (en realidad especifica el Sabbath, no dice nada de la Navidad, como me comentaban a mi las monjitas)
- Honrarás a tu padre y a tu madre. (Yo he tenido suerte, pero conozco gente que no veo porque tiene que honrarles demasiado, visto el trato que han tenido sus hijos).
- No matarás. No matarás. No, no matarás.
- No cometerás actos impuros. (Moisés parece aquejado de una trastorno obsesivo compulsivo y ya en Números aclara que los actos impuros son muchos y muy variados. Y tiene muchas veces que ver con la higiene. Las monjitas atribuían los actos impuros básicamente a cualquier comportamiento sexual. Tenían una tremenda obsesión con el sexo. Era algo terrible para ellas.
- No robarás.
- No darás falso testimonio ni mentirás.
- No consentirás pensamientos ni deseos impuros. (Esto según las monjitas también era cosa del sexo, que no había ni que pensar en él. Ellas no daban gran ejemplo porque lo mencionaban a todas horas).
- No codiciarás los bienes ajenos. (aquí en la versión original ,en bienes ajenos incluye a la mujer o sierva, al mismo nivel de la asna, que una asna no la tenia cualquiera, eh!)
Y cuando Moisés baja del monte Sinaí y se encuentra que su querido hermano Aaron ha forjado un becerro de oro con los aretes de oro del pueblo de Israel, monta en cólera, rompe las tablas y empieza una debacle de ira y desobediencia.
Y aquí es donde yo achaco muy poca comprensión lectora de las tablas a Moisés. Porque la cosa se solventa como sigue:
«Y viendo Moisés al pueblo desenfrenado, porque Aarón les había permitido el desenfreno para ser burla de sus enemigos,
26 se paró Moisés a la puerta del campamento, y dijo: El que esté por el Señor, venga a mí. Y se juntaron a él todos los hijos de Leví.
27 Y él les dijo: Así dice el Señor Dios de Israel: «Póngase cada uno la espada sobre el muslo, y pasad y repasad por el campamento de puerta en puerta, y matad cada uno a su hermano y a su amigo y a su vecino.»
28 Y los hijos de Leví hicieron conforme a la palabra de Moisés; y cayeron aquel día unos tres mil hombres del pueblo
Matad cada uno a su hermano y a su amigo y a su vecino. Dice Moisés.
Moisés no sabe leer.
O las leyes son para los otros.

Monte Sinaí, cerca de Sharm el Sheik
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Aquí Moisés, poniéndose espléndido y partiendo el Mar Rojo como si nada. No sé si todo me recuerda a Ucrania o qué, o es que veo injusticia por todos lados. Cuando era pequeña iba a un colegio de monjas muy rancio, donde las monjas nos explicaban muchas cosas de religión. Para ellas era lo más, claro, para una bioquímica son las reacciones intracelulares, para un arquitecto, que se yo, la obra de Aalto, y para una deportista las olimpiadas si su deporte entra. Pues ellas eran monjas y nos hablaban de lo suyo, a todas horas ,que rezábamos lo primero de todo después de entrar en clase, cinco minutos, que intentábamos alargar subrepticiamente con plegarias sentidas para aplacar los males del mundo si sospechábamos que la clase inminente era aburrida. Llegamos a los 15 minutos rezando.
Entre las muchas cosas que recuerdo porque me encantaban, está el éxodo del pueblo de Israel, que si bien se mira, es como un cuento de hadas truculento. No es muy distinto de los cuentos tradicionales de Italo Calvino, es solamente más largo. Y cierto es que el éxodo lo explicaban mucho, y no explicaban demasiado el libro de jueces, inmediatamente después. Y lo explicaban como si todo fuera verdad, cierto, como si ellas hubieran estado ahí. Yo escuchaba. Y callaba, hipnotizada por el cuento.
Tuve bastante cuando una vez, con diez años, estando la hermana Jovita explicando la versión clásica del Génesis, en que Dios crea a Adan y Eva, levanté la mano para preguntarle inocentemente, de verdad, qué pensaba de Darwin, y un largo silencio y una mirada entre desconcertada y atroz me fulminaron. Ojo que eran los 80.
Total, explicado para nenas de EGB, Dios les promete a los judíos un tierra, y para eso se tienen que ir de Egipto, donde son poca más que parias, pero el Faraón, que es el malo (y eso que antes, con José, era el bueno), no les deja, por que no, hombre, que pierde mano de obra barata.
Así que Dios se comunica con Moisés, que es medio egipcio porque lo ha criado la hija del faraón, que se asocie a su hermano Aaron, porque Moisés el pobre es tartamudo, y Aaron es un Cicerone y visite al faraón y se haga su voluntad. Porqué Dios elige a Moisés y no se lo cuenta directamente al faraón, que seria una cosa que supongo que seria más efectiva, no sale. Tampoco se dan explicaciones de porqué no se elige directamente a Aaron, para evitar intermediarios. No sé, Dios se comunica con Moisés cuando nadie más lo ve, y sólo con él.
Moisés va al faraón y le pide que deje marchar a su pueblo, pero no hay manera, así que Dios, envía unas cuantas plagas.
Esto yo no lo sabía en mi época de escolar (lo que hubiera disfrutado soltándoselo a la hermana Jovita), es que el volcán de Santorini entró en erupción cuando en Egipto reinaba un faraón llamado Amoshe. Amoshe. Moshe, en inglés Moses, Moisés. Y dejó una estela de piedra describiendo aquellos terribles sucesos que ellos no pudieron justificar más que por intervención divina. En la isla de Santorini, un volcán entró en erupción. Una explosín terrible, que nubla el cielo y dura días. Sus consecuencias llegan a Egipto. Por algún motivo las cenizas volcánicas contaminan las aguas del Nilo rompiendo su equilibro ecológico, y éstas se vuelven rojas, un alga prolifera desaforadamente en ella, el agua se convierte en sangre. Sí, pero el faraón no hace caso y no deja irse al pueblo de israel.
La contaminación de las aguas hace que los anfibios salgan del agua, porque se mueren en ella, y ranas aparecen por doquier, para morir fuera del agua, segunda plaga. El Faraón que no salen los judíos de aquí. Los mosquitos, piojos y pulgas no tienen quien se los coma, porque han muerto las ranas y sí, se reproducen y pican a todo el mundo (estoy segura de que a los judíos también, pero no lo dicen), el faraón sigue sin darse por aludido. LA cuarta plaga es parecida a la anterior y su causa es idéntica, las ranas no se comen a los tábanos. Ocurre que los tábanos cuando muerden, lo hacen a base de bien, y es doloroso, no como los mosquitos. El Faraón en sus trece. No es de extrañar que el ganado se infecte. Está picado por mosquitos y la peste bovina (que se transmite también por picadura de insectos), se contagia y mata al ganado. Pero el faraón, nada.
Y la cosa es que uno piensa, «que malo el faraón» o que burro. pero si uno se lee el éxodo (y esto las monjitas no me lo leyeron) dice:
Exodo 7. «Tú hablarás todo lo que yo te mande, y Aarón tu hermano hablará a Faraón, para que deje salir de su tierra a los hijos de Israel. 3Pero yo endureceré el corazón de Faraón para multiplicar mis señales y mis prodigios en la tierra de Egipto. 4Y Faraón no os escuchará; entonces pondré mi mano sobre Egipto y sacaré de la tierra de Egipto a mis ejércitos, a mi pueblo los hijos de Israel, con grandes juicios.»

Si tengo que poner a un faraón, que se Yul Brynner, aunque haga de Ramsés. Así que se siguen las plagas, Moisés tira un puñado de cenizas de horno al aire, que debían parecerse a la que venían por aire del Egeo, directas de Santorini, y el pueblo se llena de úlceras horribles, luego viene una de granizo y fuego, que debían ser las cenizas volcánicas cayendo, y tras está, el faraón empezó a ceder y ya dejaba ir a los judíos. «Pero Dios endureció el corazón del faraón» Leí consternada en mi infancia, cuando llegué a casa y cogí la Biblia para leer. Dios, ¿era Dios quien endurecía el corazó ndel faraón? ¿Para qué? Al granizo le siguió una plaga de saltamontes y langostas, porque no había ranas todavía y porque las plagas tenían que ser diez, y si decían que los insectos ahí campaban, se reducían a 8 que es un número que no parece muy simbólico. Luego las tinieblas, que también venían con las cenizas volcánicas. Y Dios seguía endureciendo el corazón del faraón. Y después la que yo no podía entender, pero que era como cuando en los cuentos nos explicaban que un dragón se comía a siete doncellas cada año, o cuando había un ogro que se comía a los niños. Todos suponíamos que aquello sucedía en un tiempo ignoto, en un lugar irreal. En una burbuja alejada de la realidad.
Pero no, las monjitas nos explicaban convencidas que Dios, tras la novena plaga, y tras endurecer el corazón del faraón por enésima vez, decidió matar a todos los primogénitos egipcios. Lo que sucedió se explica en dos teorías. Los primogénitos varones disponían de privilegios. des de recoger los primeros el trigo (que se habría contaminado de las toxinas de las algas rojas, volviéndose mortal) y también los primeros en comer… Y que los niños primogénitos por tradición dormían en la planta baja, no estaban inventadas las camas, así que seguramente en el suelo. La erupción pudo haber levantado una importante cantidad de CO que se filtró al subsuelo, y siendo más pesado que el aire, los primogénitos pudieron inhalar el gas venenoso.
Pero lo terrible de la lectura, y lo que interpretan mis hijos cuando leo el texto, y yo misma ahora que han pasado tantos años, es que el dios de Moisés no castiga al faraón. el dios de los judíos maltrata sin motivo a las madres y padres de los primogénitos egipcios. Y lo hace gratuitamente, porque ·endureció el corazón del faraón». La ira de ese dios, derivada de la necesidad de que los humanos vean su poder, castiga y agrede a las familias egipcias, que ni pinchaban ni cortaban en lo que le convenía al faraón. Y se llevaba por delante a los niños. Esa era la fe que nos inculcaban las monjitas.
Que hay que obedecer, sinó viene el coco. Y el coco es todopoderoso y puede hacer lo que le de la gana.
Mis hijos vociferan cuando leo estos textos, se irritan, se indignan, no entienden la lógica de quien se supone que deber ser bueno. Yo tampoco la entendía, pero no me la cuestionaba, porque nadie en la clase decía ni mu. Yo ahora me horrorizo y no entiendo como no me pareció horrible en aquel momento. Unas señoras con velo, muy serias, creían a pis juntillas que la sociedad egipcia merecía la muerte de un montón de niños porque el cabecilla de esa sociedad se negaba a dejar ir a unos inmigrantes y se negaba porque el propio Dios de esos inmigrantes se lo impedía. La historia de las plagas en clase no nos parecía desaforada. Pero es delirante. Dios tenía derecho a hacer lo que quisiera, que para eso era Dios. Y eso las monjas lo inculcaban desde el jardín de infancia. Y eso se ha inculcado desde siempre. Y es de órdago. Y es un modo de introducir la obediencia de la gran mayoría (que al final es lo que intentan la gran mayoría de las religiones), para interés de algunos
Igual si alguien cuestionara eso (hay muchísimas teatralizaciones, películas, del Éxodo), en lugar de refrendarlo, saldríamos ganando.
Porque ahora mismo hay unas cuantas guerras y el zar envía a morir a muchos jóvenes, que obedientemente ceden sus familias. Unos 60.000 llevamos ya. Quizás más en el lado ruso. Y hay un patriarca que apoya la guerra. Y ahí a Kiril no se le puede decir que no sea coherente, el antiguo testamento está plagado de guerras en las que Dios les promete la victoria al pueblo de Israel. Y si no eres del pueblo de Israel, prepárate que Dios no está contigo (normal, adoras a otro).

Moisés de Miguel Ángel. Con cuernos. A veces tengo la sensación de que Moisés no estaba bien del todo o se colocaba con algo. Como un chamán. Hay algo de pagano en esas reuniones a solas que tiene con el altísimo. Continuo la semana que viene. No sé que párrafo leer hoy, ya hemos pasado Jueces y los niños estaban asustados.
Buenas noches
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La operación especial de Putin en Ucrania se ha convertido en una masacre tan salvaje y compleja, con unas atrocidades tan fieras y tan en directo, que ha barrido mi capacidad de entender. Entender a cada persona que agrede en el conflicto. A los que huyen les entiendo perfectamente. La delgada línea en la violencia que separa la legítima defensa y el derecho a repeler ataques con el ensañamiento, la recepción de órdenes que implican matar, todo eso me sobrepasa.

La operación especial de Putin en Ucrania se ha convertido en una masacre tan salvaje y compleja, con unas atrocidades tan fieras y tan en directo, que ha barrido mi capacidad de entender. Entender a cada persona que participa, que sufre o que ordena continuar la masacre. Igual es así en todas las guerras, pero yo es la primera que puedo seguir casi como una serie de Netflix. Con un malo muy de «Stranger Things» en el lado ruso, con muchos esbirros que mueren cayéndose por las escaleras misteriosamente, o resbalando, o despeñados por una ventana o balcón.
Esto es lo que pasa si trabajas para el zar o eres alguien cercano. Que el tema de la prevención de riesgos laborales está muy mal en el entorno de Putin, decía una amiga mía.
Me he dado cuenta de que tras enumerar casi todas las fichas del tablero en mi duelo por esta guerra, me olvidaba del caballo. O no le encontraba lugar. Y últimamente se lo encuentro y estoy asustada.

Caballos rusos de Przewalski. O ucranianos, a ellos les da igual. Me inquieta porque he recordado que de alguna manera el caballo, tiene un movimiento circular. El caballo salta sobre el tablero y ocupa una casilla, y salpica de modo circular ocho casillas vecinas.

Círculo de acción del caballo en ajedrez. Y hay otra cosa que también tiene un radio de ación circular.

Hongo de Hiroshima en 1946 Y no quiero ni mentarlo, porque ya lo mentan psicópatas como Kadyrov, que envía a tres de sus hijos, todos niños aún al frente, a matar ucranianos. O lo que sea. A hacerse hombres.
Recuerdo una novela de Gogol, muy buena, Taras Bulba. Un cosaco vuelve a su casa a recoger a sus hijos de 14 y 16 años (toma, como los de KAdyrov), para enseñarles que es la vida y como se comporta un cosaco y como acaban de salit del seminario de Kyiv y han acabado su formación académica, se lleva a Andrey y Ostap, que así se llaman, a la guerra de Polonia. Tarás Bulba es la novela más corta de Gogol, pero yo la mejoraría, sí. Es un proyecto que tengo con algunas hostorias. Tengo que arrglar el final. Yo a Tarás Bulba lo arreglo como voy a contar: En las 10 primeras páginas la acción transcurre con la llegada de Tarás a su casa, donde su mujer, que ha criado a sus dos hijos desde bébés mientras él se dedicaba a hacer la guerra y a matar enemigos, beber y hacer lo que hacen los que se dedican a la guerra.
Los niños son niños aún. Como los de Kadyrov. Y Tarás llega a casa, apenas muestra afecto por nadie, pide su cena, bebe como el cosaco que es y anuncia su intención de llevarse a los niños entre trago y trago de vodka. Su mujer es más bien su criada, sus hijos su propiedad. No muestra amor, quiere endurecerlos. No hay un ápice de ternura en ese padre que vuelve a casa. LA madre tiembla, abatida, vieja, canosa viendo como el fruto de su vientre irá a la guerra, que es lo que quiere evitar cualquier padre o madre cuerdo. Y sirve vodka a su marido que duerme la borrachera. Obedece. Cede a sus hijos a ese bestia. Y ahí termina la aparición de la madre en la novela. Para Gogol también somos seres secundarios.
Pues yo mejoro la novela mucho, porque hago que la madre, que podría ser yo, haya comprado cicuta o algún matarratas efectivo, y se lo coloco poco a poco en el tercer vaso de vodka. Y en 10 páginas, Tarás estira la pata y los niños se quedan con mamá, que es donde deben estar, aprendiendo a amar no aprendiendo a matar. Pensaba escribirlo también con la épica del temblor de manos de un amor extinto al verter las gotas en el vaso, apartando el veneno de los adolescentes. Llevándolos a la habitación y sentándose al lado de ese marido infame mientras tose su agonía. Hasta le cogería la mano. Y a la mañana siguiente, nevada, lloraría a sus vecinos aquel marido tan valiente.
Sí, reconozco que recorto bastante la novela, pero me queda un sentimiento de justicia importante. Y a mi no me apasiona la épica, porque el olor de los intestinos vertiéndose fuera de la cavidad abdominal, los vómitos de sangre, las piezas de puzzle de los cuerpos tras una explosión que Michel Chevalier explica tan bien en «El Miedo», las agonías interminables, las infecciones, el hedor a animal podrido de los campos de batalla, son parte integrante de las historias épicas clásicas, pero no aparecen jamás en éstas, no deja de ser curioso. Leo la Iliada y leo barbarie, leo la Chanson de Roland y pienso en como el glorioso combatir s en realidad un despiece de carnicería a lo vivo. No veo romanticismo por ninguna parte. Imagino a los más j

Cicuta y pasamos de novela épica a cuento a lo Joyce Carol Oates. Lo que sea para salvar a los niños. -
Cátaros III Raymond Roger Trencavel

Valga decir que los cátaros no adoraban ídolos (imagenes de santos), y que se negaron a adoptar la cruz como símbolo. Era un instrumento de violencia. Raymond Roger Trencavel quedó huérfano de un padre muy tolerante con los herejes, a la temprana edad de 9 años. Raymond Trencavel, su padre, tenía 4 vizcondados, Beziers, Razès, Carcasona y Albi. A los cátaros se les llamaba albigeses por esto de que tenían una sede importante justamente en Albi. Raymond Roger heredó a los nueve años los cuatro vizcondados, y quedó al cuidado de su madre y, de un cultivado y elegante preceptor: Bertrand de Saissac. Noble occitano y protector de los cátaros, y cátaro el mismo, aunque con maneras de noble, eso sí.
Bertrand de Saissac era un personaje curioso. Sabía nadar entre dos aguas o quizás sólo hacía lo que le daba la gana. Su castillo se asentaba en la montaña negra, no lejos del monasterio de Alen, que tras la muerte de Pons Amiel, un abad con quien tenía buena relación, eligió a un tal Bernard Saint Ferreol, que no era del gusto de Bertrand el cátaro de la montaña oscura. Así, que olvidando momentáneamente la doctrina de no violencia de los albigeses, cogió armas, soldados, se fue al monasterio de Alet, ajustició a unos cuantos monjes (entonces había muchos) y desenterró el cuerpo de Pons Amiel, aquel abad tolerante y amigo suyo.
Y con su amigo de cuerpo presente pidió a los monjes supervivientes que elegieran otro abad, a ser posible más simpático y que fuera amable con los cátaros, que si no, ahí estaba él para defenderlos. Los monjes, viendo lo que se les venía encima, cambiaron de Abad, por otro más tolerante.. Y como el Arzobispo de Narbona (un tal Berenguer de Barcelona) debía ratificar la elección, y quizás no le terminaba de gustar su elección, el señor de Saissac, le envió una buena suma de dinero, que no se diga que los cátaros no eran desprendidos. Que renunciaban a lo material, pero como les convenía, que no eran tontos.
Esto hizo Bertand de Saissac en 1197 y esto lo pagaría su pupilo Raymond Roger trencavel en 1209
A Raymond Roger Trencavel niño le duró su madre seis años más, y alrededor del 1200, murió, y entró de golpe en la edad adulta, con 15 años le armaron caballero, y empezó a gobernar sus cuatro vizcondados de algún modo supervisado por Saissac. Cabe decir que no era extraño, en aquella época la inocencia se perdía muy pronto porque la vida era más corta.
La gestión de sus tierras fue buena, supo delegar y confiar en quien un católico no confiaría. Sus gentes de confianza en Beziers eran judíos, y los cátaros podían andar seguros en sus dominios. Con 21 años se casó con Agnes de Montpellier y tuvieron un hijo. La vida parecía fácil.

Aquí la única imagen que he encontrado de Raymond Roger Trencavel. En la wikipedia y en una moneda. Que triste. Hasta que Inocencio III en 1208 tras el fiasco de la cruzada para recuperar Tierra Santa decidió hacer una nueva cruzada más cerquita, para que no se desviara tanto. Y los cátaros que ganaban terreno, fueron su objetivo.
Ahí todo el mundo temió por su vida. El Conde de Tolosa, Raymond VI a quien Raymond Roger debía vasallaje, también era tolerante con los cátaros, le iba bien así, y rápido Inocencio III le envió un legado papal para llamarle al orden y que hiciera el favor de perseguir cátaros.
El legado papal murió misteriosamente por el camino. así que Inocencio II excomulgó a Raymons VI. La excomunión probablemente le traía al fresco a Raymond de Tolosa, lástima que llevara aparejada la pérdida de sus bienes y derechos, que para ser rey, conde o lo que fuera había que estar amparado por la iglesia católica.
Así que Raymond VI de Tolosa, un hombre práctico y de principios, se humilló, aceptó un castigo público, fue azotado ante el regocijo de algunos de sus súbditos y tras la purga, volvió al redil y juró al Papa combatir a los cátaros.

Raymond VI de Tolosa bajándose los pantalones, literalmente, para conservar su condado. Cuando Raymond Roger Trencavel, nuestro héroe adolescente, vio lo que se cocía en Tolosa, corrió a ofrecer su fe y sus hombres de combate a Inocencio III. Porque a pesar de Bertrand de Saissac, Trencavel jamás dejó de ser católico.
Pues bien, cuando se acercó a Lyon, le dejaron claro que el no era cazador. El no era bienvenido entre los cruzados, no iban a molestarse ni en excomulgarle. La mayoría de cátaros estaban en sus dominios. No, no era cazador, era presa.
Y Raymond Roger, asustado, valiente, corrió a replegarse a su bien pertrechada Carcassone.
Y Arnau Amalric, legado Papal y aún hijo del demonio por sus actos, azuzó la toma de la plaza de Beziers, y permitió a la escoria de Simon de Montfort pasar a cuchillo a mujeres embarazadas, a niños pequeños, a enfermos y a ancianos, a los que nada tenían para defenderse. Porque quizás los cátaros tenían razón y el infierno estuviera en este mundo, donde las bestias acuchillan el vientre preñado de una madre, en nombre de Dios. Y los que escaparon corrieron a Cacassome.
En Carcassone resistieron como pudieron el asedio, Raymond Roger, rogó amparo a Pedro II de Aragón, sus esposas eran medio hermanas, se debían algo por la sangre. Los cruzados malditos llegaron el 1 de agosto, hacía calor, y el castillo tomaba su agua del río Aude, fuera de sus murallas, Los atrincherados en Carcasonne morían de sed, nunca un sitio fue tan fácil. Simon de Monfort tembló un poco cuando vió a Pedro II de Aragon, cuñado de Agnes de Montpellier entrar vitoreado en las murallas. Los sitiados creyeron que venía a liberarlos. Pero incluso el rey temió su excomunión y aclaró enseguida que no podía oponerse a Inocencio. Venia a mediar.
El trato que Arnau Amalric ofreció fue salvar a Trencavel y su esposa y niño, así como a los doce caballeros que eligiera. Perdonaría a esos elegidos, el reto estaba condenado. Salvar la vida de los que amaba. Y huir.
Pero Raymond Roger Trencavel, casi adolescente, y discípulo de un cátaro era un alma buena, muy por encima de los viscosos legados papales y la curia pegajosa y los nauseabundos cruzados, Raymond Roger temió por sus vasallos, temió por cada vida en la ciudadela. Temió que Simon de Montfort pasara a cuchillo a los niños de Carcassonne. «Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos».
Y negoció y negoció. y consiguió que a cambio de él mismo, que quedaría retenido, todos los demás salvarían la vida. Rendiría la ciudad, perdería sus vizcondados, pero sin sangre. Quería ganar tiempo y vidas imagino. Pero lo cedió todo por la vida de los demás.
Todos los sitiados deberían abandonar la ciudad, con vida, sí, pero condenados a los caminos y la miseria. Una vez la ciudad entregada, Amalric y Montfort faltaron a su palabra, le retuvieron en sus propias mazmorras y esperaron. Como no había manera de que muriera, le envenenaron. Disentería, dijeron.
Imagino que nada que no esperase Raymond Roger. Simon de Monfort ansiaba sus tierras.
Nadie ha canonizado a Raymond Roger Trencavel a pesar de ser el único comportarse como un cristiano, y ahí incluyo al papa. Nadie excomulgó a Simon de Monfort ni a Arnau Amalric, asesinos en serie.

Cátaros siéndo expulsados de Tolouse, vivos. La Iglesia pidió perdón por la inquisición y pidió más tarde perdón por las cruzadas.
Matas a unos cuantos miles de personas, pides perdón entre mil y quinientos años más tarde, y ya está, problema resuelto. A seguir predicando, todo muy creíble.
Prefiero a Trencavel y a los cátaros.
Gloria y luz a Raymond Roger de Trencavel, un hombre justo.
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Decía en la entrada anterior que los cátaros apelan a una justicia muy básica cuando consideran la poca ecuanimidad del las sagradas escrituras, y a un sentido común muy escaso cuando reconocen en éste antiguo testamento, que la mujer es poco más que un accesorio con valor económico (como fuerza de trabajo y para parir hijos, que a su vez serán mano de obra). Del mismo modo, las castas o la conciencia de clase que rezuma en el antiguo testamento, los cátaros la repudian.
Creen en la igualdad de las almas, y en la necesidad de huir de este mundo, pava volver a la luz de Dios. Consideran válida la endura, dejarse morir de hambre en el conocimiento de que el alma, sabiendo que debe volver a Dios, ya no encarnará más en otro cuerpo.
El Consolamentum es su único sacramento y reniegan de todos los demás que esgrime la iglesia católica como necesarios. El consolamentum implica la renuncia material, la entrega absoluta al prójimo, un vegetarianismo estricto porque cualquier ser humano podría encarnar en bestia y cualquier bestia en ser humano, y un apego estricto a la moral cátara, porque la falta de cumplimiento hace que el Consolamentum pierda su efecto, no solo sobre el que hace la falta, sinó sobre todos los que ha convertido.
Y, ojo, hay una norma clave. El cátaro debe tener oficio, no puede vivir de limosna. Debe ganarse la vida honradamente. As´ique son artesanos o campesinos en el momento de la cosecha, cuando se necesitan manos.
Yo creo que es la primera parte, la de la igualdad, la que gana a las clases más humildes, porque contrasta fuertemente con un clero católico que cada vez más se comporta como quien rige un negocio, como un equivalente a un señor feudal, un rey o un conde, cobrando diezmos, maltratando a sus subditos, y persiguiendo y atemorizando con la inquisición a los más débilies y pobres (los procesos de brujería jamás alcanzaron a la nobleza o a burgueses adinerados, se alimentaban de las clases más deprimidas).
Y que en ligar de vivir lujosamente de diezmos, trabajen y tengan mal visto pedir limosna si tienen medios para ganarse la vida. Su coherencia es mucho mayor que la de los católicos.

Aquí un clérigo cátaro impiniendo el Consolamentum (sólo hacían falta una palabras del evangelio de San Juan y la imposición de manos), al lado de unos frailes católicos que lo miran muy ofendiditos, porque una oveja sale de su redil para pasarse a la competencia. Hacia el siglo XI el catarismo entra en Europa Occidental y en el s.XII ya es un movimiento que se contrapone a la Iglesia católica. Y no hay que olvidar que esto de la libertad de credo es algo muy moderno. No puede plantearse uno no ser musulman en Arabia Saudita, allí está prohibido no ser musulmán, y Europa en el siglo XII, resulta que se parecía mucho a Arabia Saudita. Aunque no nos guste.
Y hacia 1198, ascendió a Papa un señor de Origen noble y muy educado (en la ciencia y costumbres de la época y en teología, era de algún modo, abogado, había estudiado mucho derecho canonico), Trasimundo de Segni, de nombre de guerra Inocencio III.
El tal Inocencio era alguien de gran celo en su tarea, puesto que en 1202 convocó la cuarta cruzada a recuperar Tierra Santa, y de poca comprensión lectora, por eso de que en las cruzadas se mata a gente y tal, y ya en el éxodo Dios le da a Moises las tablas de la ley y menciona eso de no matar y de amar al prójimo como a uno mismo. Pero eso a Inocencio le da igual, por que él está por salvar almas como sea, y eso va por delante de todo y no hay que dejar de convertir a cualquiera que no sea cristiano, y si hay que decapitar a unos cuantos musulmanes, que más da, total, son tozudos, ya no se iban a salvar, se hace y punto, porque al final has convertido a más gente en cristiana, y de paso te has ganado unos terrenitos allás por Oriente, y te sacas un dinerito en impuestos) que él es un tío eficiente y va a recuperar Tierra Santa para los cristianos. Para tener más cristianos a la fuerza. Y más diezmos con que engordar su bolsa y la iglesia.
Que al final los cruzados salieran un poco tarambanas variaran su rumbo y terminaran tomando y saqueando Cosntantinopla, la ciudad cristiana más grande y devota del medioevo, incluso arrasando sus iglesias y monasterios, fue una minucia. Los degüellos de cristianos, las violaciones, los saqueos contra los propios cristianos. Qué coherencia. Igual que los cátaros.

Tintoretto, toma de Constantinopla de 2004. Bondadosos cruzados de Inocencio III, hombre de Dios. Como la cruzada de Tierra Santa terminó como el rosario de la aurora y de éxito total no se podía calificar, y casualmente hacía un siglo que unos zumbados iban diciendo que todos éramos iguales y que noble y plebeyo eran iguales a ojos de Dios, y las mujeres también, decidió fijar su atención en éstos.
Para Inocencio fueron una diana fácil. No había que desplazar tropas allende mares sin brújula, que se perdían y se iban a saquear cualquier cosa, porque la piedad cristiana la iban dejando por el camino. Los cátaros estaban a la vuelta de la esquina, eran pocos, pero estaban bien vistos. Básicamente porque eran buenas personas, humildes, y modernos, trataban a las mujeres mucho mejor que los católicos. Y estaban ganando popularidad y clientela. Y si uno se hacía cátaro, dejaba de ser católico. Era impensable o improbable que un católico pasara a ser judío en Francia, pero cátaro se hacía bastante deprisa. Incluso la nobleza rural y no tan rural les dejaba tranquilos o incluso les invitaba a su corte. Algunos nobles simpatizaban. Algunas damas se convertían. Todos les toleraban, eran muy tolerables, poco a poco calaban en todos los estratos sociales. De ser insignificantes en el s XI, pasaron a influyentes en el SXII
Dios, según los cátaros, era amable, amoroso. Ecuánime.
Y esto Inocencio no lo pudo soportar.
Continuará.
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Cruz Cátara, hoy incorporada a la bandera de Occitania Como soy de un pueblecito de los Pirineos y me gusta volver en verano, con frecuencia salto la frontera y visito a los vecinos franceses. A veces sólo a comprar, otras turismo en toda regla. No sabia yo quienes eran los cátaros hace doce años, en que mi marido insistió en visitar Carcassone, por esto de que él es arquitecto y la restauró un tal Viollet Le Duc, muy conocido en las escuela de arquitectura de Barcelona a la hora de cenar.
Allí conocí la historia del héroe de Carcassone, Raymond Roger de Trencavel, joven de nombre musical, vizconde de Carcassone y barón de Beziers, devoto católico, padre de un único hijo a sus 24 años, y que dió su vida para salvar a la variopinta población de Carcassone que le debía vasallaje y los refugiados de Beziers.
Para protegerlos de los también muy devotos católicos y cruzados soldados a las órdenes de Simón de Monfort, mercenario y católico, que tenía órdenes del Papa de aniquilar a todo cátaro o sospechoso de serlo. que por ello pasó a cuchillo a 25.000 personas, incluyendo niños de pecho de la ciudad de Beziers, porque en ella se escondían dos docenas de cátaros/albigeses/ perfectos. Quizás Simón de Monfort, hombre arrojado, por otra parte, tuviera algunas dudas al respecto de aniquilar la villa entera para cazar unos pocos herejes, pero ahí estaba Arnau Amalric (Arnaud Amaury) legado papal de Occitania, que le convenció con una frase certera de cristiano viejo:
«Matadlos a todos, que Dios reconocerá a los suyos»

De rodillas, ante Inocencio III Arnau Amalric. Beato, sí, y eso que fue inquisidor y precusor del genocidio. Igual la iglesia debiera repasar un poco la historia antes de beatificar tan alegremente. Cuando aprendí esa historia, incluso sus detalles, que no comentaré ahora, se me prendió al alma, de un modo intenso, doloroso, que me hizo desvelarme y me sumió en una melancolía y en una impotencia por algo que sucedió, en una lejanía inmensa, sin que yo pudiera hacer nada. Quise saber de los cátaros. Y aún hoy me parece que lo que nos llega es escaso y sesgado, puesto que su persecución fue tan salvaje y su filosofía tan asceta, que no dejaron libros. Son los huérfanos de la historia, como todas las minorías y como todos los que pierden. También se pierden en la memoria y mucho de lo que se dice de ellos se inventa. ¿Quienes eran los cátaros, y por qué tuvieron una aceptación tan grande como para que la iglesia tomara cartas en el asunto?
El catarismo es una versión del cristianismo. Pero que se contrapone a este de un modo radical. Considera que hay un Dios creador y benevolente sí, preocupado por el bienestar e todas las criaturas sintientes. De todas las almas. Almas atrapadas en un mundo sólido y denso, que imita el universo real, etéro y luminoso de Dios. Este mundo pastoso y oscuro ha sido creado por un demonio, en contraposición a Dios, queriéndole copiar. Y es el mundo en que nos encontramos. Ese demonio ha copiado bastamente un escenario a su antojo y sin la habilidad de Dios para jugar a ser Dios. Y ha atrapado a las almas que lo habitan, condenadas cuando mueren a migrar de cuerpo en cuerpo sin encontrar la paz, naciendo una y otra vez en ese mundo imperfecto, y sufriendo.
Ese demonio, dicen lo cátaros, és el Jahvé del antiguo testamento. Jesús, al contrario, es una imagen, reflejo, esencia etérea de Dios, que lo envía para anunciar el modo de huir del mundo corpóreo y llegar a Dios, el luminoso y benevolente, el de verdad. Por eso no se encarna ni muere en la cruz, es un espíritu puro que anuncia la verdad para liberar las almas del mundo.
Para ello practican el desapego a lo material, practican el voto de pobreza y el de castidad, no por que el sexo sea pecado, que no lo es. Sólamente para evitar la procreación, que traería más almas a este mundo, a sufrir. Si los Cátaros conocieran los anticonceptivos no tendrían mayor inconveniente en el comercio carnal.
En su afan por no herir a ninguna criatura sintiente, son vegetarianos a excepción del pescado, pues consideran que éste no procede de ningún proceso que incolucre sexo, sinó que nace mediante generación espontánea, del agua. Así que no tienen muy clara su naturaleza animal.
Sorprende a medias su convencimiento en lo que respecta a la reencarnación. Hasta el siglo IV era aceptada en los primeros cristianos, pero fue descartada en el Concilio de Nicea, sobre el sVI, poco después, San Agustín inventaría con buena intención, supongo, el infierno. Que ningún cristiano había oido hablar de él antes. Para los cátaros la reencarnación és real y el infierno es este mundo, está aquí mismo. Eso debieron pensar también los ajusticiados de Beziers.
Le encontré en su dia una afinidad sorprendente al budismo.
Otra característica que sospecho les granjeó popularidad fue su hipermoderna percepción de la mujer, lo nunca visto en la Edad Media (ni en el imperio romano, ni en el neolítico, ni en ninguna parte antes de la prehistoria….). La mujer era un igual al hombre. Y por ello podía predicar y administrar el único sacramento cátaro, el Consolamentum, que hacía las veces de bautizo y ordenación. Las mujeres no eran sirvientas, ni subordinadas, ni propiedades. Eran seres tan sintientes como los hombres, con idénticos derechos.
Llevo años sorprendida por la modernidad de su doctrina y por su coherencia. Por el pensamiento lógico que había detrás de ésta. El Jahvé del antiguo testamento, que condena ciudades enteras, y por ende, a sus niños más pequeños, que no han tenido tiempo de pecar (se me hace difícil de creer que los lactantes de Sodoma y Gomorra fueran culpables de algo), que decide salvar a una única familia, la de Lot (que casualidad, esos eran todos buenos), pero les impide mirar la masacre, so pena terrible, que la mujer de Lot sufre (su único pecado es mirar).
El que decide inundar la tierra entera pero salva a Noé y a su familia (otros enchufados), pero anega a los hijos de los demás que seguro seguro, eran todos pecadores. El que expulsa a Eva y Adán por querer saber, el que es injusto, arbitrario y caprichoso en sus tremendos castigos, el que atormenta a Job, sólo por probar su fe.
A ese los cátaros señalan como falso y peligroso. Tanta poca justicia no puede venir de Dios. Y eso predican los cátaros.
Continuará.
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Parecen boy scouts de campamentos, pero son brigadistas de verdad. aunque no tengan un pelo en la barba. No puedo saber si sobrevivieron a la batalla del Ebre, que empezó en 25 de julio de 1938. Hace ya muchos años, recién licenciada de arquitectura, fui a parar por casualidad a República Dominicana, a dibujar un proyecto “As Built”De un hotel bastante espantoso en la playa de Macao, un atentado ecológico perpetrado por unos hoteleros españoles que hacía felices a muchos dominicanos (en especial a los que cobraron mordidas en diversos conceptos, desde permisos y licencias hasta firmas de proyecto que no habían redactado ni entendían porque los técnicos españoles ahí no tenemos firma).
Y aquí empezaron varios Comos:
Como yo era el último mono y no pintaba nada y estaba claro que mi crecimiento profesional no iba a darse en una país ni en una empresa donde las mujeres son unos seres que cuando menos falta hace al empresario se quedan embarazadas, y básicamente existen para complacer al hombre, por lo cual hay que evitar darles cualquier cargo de responsabilidad, que no son capaces, como el proyecto era tan infecto que recordaba el peor desarrollismo de los años 60 en la Costa Brava, la ejecución tan lamentable como la de Pepe Gotera y Otilio y como el arquitecto redactor de aquel bicho estaba tan pagado de si mismo y seguro de su trascendencia a la historia de la arquitectura a pesar del bodrio que había parido, que cualquier intercambio de impresiones con él era esperpéntico, y me sentía culpable de ser parte del atentado ecológico y social (las habitaciones de personal diseñadas por mi colega el arquitecto eran poco menos que cuadras con ventanucos), como todo eso, decidí dedicar mi atención a todo lo exótico, lo distinto, la selva cuando podía, las aldeas en los alrededores de Macao, su precariedad (que había sido el barraquismo de los 50 que habíamos dado en la escuela de arquitectura), la visión del mundo de los dominicanos con que iba conversando en trabajo, hotel, calle, cantina.
Mi consuelo fue que estaba conociendo un país no como turista, sinó como alguien que realiza una actividad laboral y por lo tanto interacciona con todos los estratos sociales posibles. A fin de cuentas los arquitectos tratamos con la pirámide social completa en cada obra. Lo cual puede ser terrible en un país con grandes desigualdades sociales, como cualquiera de los del Caribe.
Bien, hubo algo que me dejó perpleja. Cualquiera que sabía que yo era arquitecta y venía de España, de algún modo me subía a un pedestal imaginario (sobre todo para mí), por la condición de técnica (allá las mujeres apenas ejercen, si se licencian, terminan realizando actividades muy secundarias de la profesión) y sobre todo por otra condición surrealista. Yo venía de la Madre Patria. Así, con mayúsculas. Y con ojos dominicanos admirados. Yo venía, había nacido, en la Madre Patria.
La Madre Patria.
Como concepto a mi me parece un oxímoron (no me parece que el concepto de patria haya traido nunca nada bueno, una madre, normalmente sí) algo tan poco tangible como la patria (ya tan cambiante, no hay más que ver cómo cambian las fronteras a lo largo de la historia), pudiera ser algo tan táctil y profundo como una madre. La única madre que tengo es la que me parió. Y esa, desde luego, lo ha hecho todo por mi, más de lo que yo podré hacer por ella. Y a mi madre me debo. La patria, por otro lado, nada ha hecho por mi. Que nadie me venga con eso de la educación y las carreteras, porque eso también me lo dio Holanda, de mejor calidad y sin ser yo holandesa, sólo con una beca Erasmus. Además, después del Erasmus me dio trabajo mucho mejor remunerado que mi patria de origen, con condiciones laborales dignas y sin ofrecerme negro o un puesto cutre de becaria, porque ahí tienen un salario mínimo decente desde hace décadas, cosa que en mi supuesta patria aún no se ha entendido. Los servicios públicos los da la sociedad y los da gracias a los impuestos de los individuos y a pesar del latrocinio y la pésima gestión de los politicuchos indocumentados y con estudios universitarios inacabados, masters y tesis de pacotilla que tenemos en España.
Bien ¿Por qué escribo esto del 25 de Julio?
Porque tal dia como hoy empezó la batalla del Ebro.
Y en nombre de la patria murieron centenares sinó miles de adolescentes, jóvenes.
La honorable Generalitat de Catalunya, la República española, envió a morir por decreto a niños. Fusilaba a desertores sin pelo en el bigote si hacía falta. Hoy, como siemrpe, en la contra de la vanguardia, Víctor Amela, periodista, entrevista a uno de la quinta del biberón.
Los supervivientes de la batalla en el bando republicano, como hoy explica en la Contra de la Vanguardia Joaquim Oller i Vilagrossa, recuerdan niños de 18 años cavando sus propias tumbas por que el sargento se enteró de que se habían escapado para ver a sus madres al pueblo, para abrazarlas, y volver a filas. Esa insumisión les costó la vida, los fusilaron.
Un superviviente del bando republicano recuerda como con diecisiete años avanzaba trabajosamente, asustado por las bombas y al metralla, en el frente y de súbito, oyó un disparo en la retaguardia Se dio la vuelta y vio como su sargento yacía en el suelo sangrando y muerto. A su lado otro recluta infantil tembloroso con el fusil caliente apuntando al cadáver del sargento, se encogió de hombros “Iba a matarte por que no avanzabas, tenía la pistola en la mano y te apuntaba a la cabeza”. El adolescente mató al sargento antes de que éste le pegara un tiro a su compañero. Niño valiente que mató a su sargento para salvar a otro niño.
Críos fusilados por desertores, críos chivándose porque otro tenía una madre que iba a misa y eso era ser un traidor, y el pobre niño con un familiar en el clero o devoto terminaba fusilado por afecto a los nacionales, aunque fuera brigadista de la república, ahí no había ninguna libertad de pensamiento o credo, si se rezaba era uno un facha. Críos disparando a un pelotón de fusilamiento y disparando al aire, para ver cómo caía al suelo un compañero de colegio. Críos con un tiro en la frente del sargento del pelotón porque rezaban un Ave María y eso era ser un meapilas y un azul. Y merecía la muerte.
La nausea que siento es inmensa.
Mi madre me contó como vió a un niño despedirse de su madre, allá en el Pirineo. Se abrazaron antes de entrar en filas, sin ninguna instrucción. La madre nunca supo más de él, creen que murió el mismo día, no recuperaron el cuerpo, no hubo, carta, noticia, consuelo, nunca hubo consuelo. “Debía haberlo enviado a la montaña, a esconderse”.
Así trata la patria a las madres.
Y cuento esto como si yo estuviera de parte de la falange y fuera católica, verdad. Pues no. Siento tanto asco por lo uno como por lo otro, mi religiosidad es nula, y toda mi familia es del bando republicano y siempre creí que eran los buenos, y desde luego creí y creo que Franco y su camarilla eran escoria, asesinos de masas igual que Hitler, que mataron menos porque eran menos organizados y no tenían judíos a mano. Hasta que recalé en Ibiza y leí A Sangre y Fuego. Ahí vi que las heces de la humanidad también recorrían las filas republicanas.
Así, si bien sigo teniendo claro que la guerra de Ucrania es una infamia de Rusia, desde su invasión a sus pretensiones, también creo que dado el nivel de patriotismo de ambos bandos, pasados los primeros meses sospecho hay el mismo nivel de barbarie en un bando y en otro. La misma inquina que hace descerrajar un tiro en la sien a un crío o cría sea de tu bando o del de en frente. La guerra saca los peores demonios de algunos seres humanos, y arrebata muchos niñas y niños. Los arrebata a su, madre, su padre, a su familia, a su comunidad.
En nombre de la patria. ¿Madre?

Aquí unos voluntarios adolescentes alistados por Ucrania. Les dan tres días de instrucción y al frente. Muy normal todo.
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Con letra de mujer/Amb lletra de dona

Eso que hasta mediados de sXX parecía imposible. Desde que entré en el instituto, odié las clases de lengua y literatura. Catalana y castellana. La primera, tengo que decir, era la peor. Fui una estudante mediocre de letras, que iba tirando. A pesar de que en mi etapa infantil una lectora casi patológica. Recuerdo el rictus de tensión de mi profe de catalán en primero de BUP. Parecía detestar el mundo y nos escupía su materia desde la tarima, invariablemente enfadada. Espumarajos por la boca en los pronombres catalanes y una certeza absoluta sobre nuestra condición de sabandijas. No fueron todos así. El de castellano sólo era pederasta, pero las clases las daba bien, eso sí, pasó una larga temporada en la cárcel. No quiero ni pensar a qué llegaría, porque a mi me propuso a mis 14 años cama, de un modo bastante explícito que no relataré, salí por patas. Y lo conté, desnortada, pero como eso hacía con muchos alumnos, pues parecía que no tenía importancia si no llegaba a mayores. Yo era una más. Mi hermana, bastante más añosa que yo , ya en la treintena, me comentó que si no tenía media hóstia no valía la pena denunciar y que no había para tanto (como molan los 80 y las estructuras patriarcales). Me puso un sobresaliente (antes de que le dijera que no). Estáis pensando y acertáis, que no era un sobresaliente merecido. Pero también entenderéis mi poca tirada a la asignatura.
Ayer vi, en cambio el trabajo de un profesor de literatura de verdad. Fui casi por casualidad a la presentación de un libro un tanto curioso. Recoge a 30 autoras de Ibiza. Sólo mujeres. ¿Por qué? Una profesora de literatura se ha dado cuenta de que en general, en los programas educativos, en los libros de texto, en la sociedad en general, se prima y se valora la producción masculina. Enojada por los sesgos cuando se juzga la calidad literaria, y por tanto, cuando se decide a que autores se incluye en los cánones, Teresa Navarro Pastor se arremanga y ella también, decide que va a cambiar algo. Para cambiar algo hay que actuar, y se propone la tarea de recoger en un mapa literario las autoras del entorno donde vive, mayormente ninguneadas. Esto es, de la isla de Ibiza.
Quien se imagine la isla de Ibiza como un lugar que facilita la libertad creativa del sexo femenino, se equivoca. Yo cuando vine a parar aquí directamente caida de Amsterdam, que es un lugar civilizado, me pareció uno de los sitios más cerriles por los que he pasado. Me recuerda muchas veces a la España de la transición, sólo que ya han pasado más de 40 años. Un lugar machista hasta decir basta. Pero machista moderno chic. Las chatis son guapas y bailan en tanga y top less en los after de la playa. Tan puestas de lo que sea como ellos, aquí no hay diferencias.
Así que coger el libro fue una sorpresa, porque encontré autoras brillantes. Bastantes. Que desconocía absolutamente. Algunas ya muy mayores, y con un pensamiento sorprendentemente lúcido. Que se ha ninguneado en muchos casos. Porque a MArià Villangómez lo encontramos, y con razón, hasta en la sopa. Pero porqué no a Pepita Escandell? Encontré algunos poemas al nivel de los mejores, encontré fragmentos de novelas que me apeteció buscar y leer y tal haré. Encontré oficio y encontré un nivel muy alto en muchas. Encontré algunos escalofríos en la espalda, ý gotearon de las páginas motivos para escribir que también eran los míos, pero expresados con mayor pericia.
Teresa la autora, y Joana, que la ayudó a presentar el libro, son las profes que me faltaron a mi en el Martí i Franqués. Fueron amables, eficaces en su explicación de los motivos y de la literatura. Cosa que agradezco porque yo suelo no ir a estas cosas. Me he llegado a escaquear de presentaciones de mis propios libros. La presentación no fue jamás aburrida y dejaba con ganas de conocer a las autoras. Y eso en una presentación de un muy famoso en la isla Isidor Marí, que me tuve que tragar entera, no se vió por ninguna parte.
Pero lo que más me sacudió fue la generosidad de Teresa. Podría haber escrito un libro, promocionarlo, irse a la playa, disfrutar de su tiempo. Hacer algo para ella misma. Pero ha elegido una causa y es que sus alumnas sepan que además de escritores, hay escritoras. Que no tienen porqué no aspirar a producir arte. Y ha entregado su tiempo a dar a conocer el trabajo de otras mujeres. Teresa trabaja y colabora además, en un mapa de escritorAS en el territorio. Podría parecer una iniciativa algo trasnochada, pero fue motivada con un suceso esperpéntico. En Madrid se hizo como homenaje literario un mapa de escritores. Y las tías de Madrid escriben tan mal que no pusieron ni una. Ya véis que Almudena Grandes palidece ante Arturo Pérez Reverte, ese monumento a la testosterona. Si que es normal. Bueno, pues como no hay mal que por bien no venga, unas cuantas señoras se pusieron las pilas y se está realizando una mapa de escritoras de todo el territorio español. Lo cual igual rescata a gente que lo merece.
Lo que intenta mostrar el libro es eso tan evidente en nuestra sociedad. Que no se mira igual un cuadro cuando lo pinta Boticelli que cuando lo pinta Artemisia Gentilieschi. Y que los cuadros de la segunda se atribuyen frecuentemente al primero, por eso de que una mujer no puede pintar tan bien. Para mi está al nivel de Caravaggio. Pero de Caravaggio se habla. De Gentileschi no.
Todo esto aprendí en la presentación. Os dejo con un enlace de una presentación anterior. Lo aquí presenta además una alumna de Teresa, angelicales las dos. La de ayer no está grabada. Hermoso baile inicial, hermosas palabras, porque son ciertas. Teresa termina pidiendo que no haya más guerra. Ni en Ucrania ni en ninguna parte. Que suerte tienen los alumnos de esta señora.
https://www.facebook.com/watch/live/?ref=watch_permalink&v=644800450136709
Ya aquí foto, para que le pongáis cara a Teresa. Que se lo merece. Es autora de un libro con causa.

Sospecho que de haber tenido profesoras como Teresa i Joana, mi rendimiento en catalán y castellano en selectividad hubiera sido algo mejor. Que hubiera aprobado, vamos.